Prepárate para tu verano solidario 2010

Hay multitud de iniciativas para disfrutar de unas vacaciones inolvidables y, a la vez, solidarias. Puedes elegir la opción que más se adapte a ti: desde paquetes turísticos o cursos de idiomas en el extranjero cuyos beneficios se destinaran a proyectos solidarios hasta campos de trabajo y voluntariado en cualquier rincón del planeta, primer mundo incluido. Escoge la tuya y ayuda a construir un mundo mejor.

Voluntarios se preparan junto a la población local para participar en la siembra de arroz en Chittagong, Bangladesh

Se acercan las vacaciones y cuesta decidir planes que nos convenzan. Playa o montaña, turismo convencional o de mochila… Nosotros queremos proponeros una alternativa. ¿Por qué no convertir vuestras vacaciones en una apuesta solidaria? Disfrutar del verano con la conciencia tranquila y con la seguridad de estar ayudando a los demás os costará muy poco.

No sólo de voluntariado va el asunto, ni tampoco de tercer mundo. Hoy vamos a romper algunos mitos. Hay organismos que ofrecen el mismo tipo de propuestas que muchas empresas privadas, pero con un plus que debería interesarnos: los beneficios irán destinados a proyectos solidarios. Es el caso, por ejemplo, de algunos cursos de idiomas en el extranjero o en nuestro propio país.

Esta iniciativa está plenamente ligada con el turismo solidario, una opción cada vez más extendida que nos da la posibilidad de conocer en mayor profundidad el país que visitamos. No se daña el entorno y los beneficios se distribuyen ampliamente entre la sociedad que visitamos, sea o no la de un país en vías de desarrollo. Este tipo de turismo no nos compromete a ningún tipo de actividad solidaria. Es turismo común y corriente, pero parte de un enfoque distinto y que no prioriza el ánimo de lucro. No obstante, ¿por qué no hacer las dos cosas a la vez?

Para los más jóvenes, normalmente personas de entre 18 y 30 años, existe la posibilidad de visitar un país y, a la vez, participar en algún proyecto de voluntariado o campo de trabajo. Y aquí es donde toca romper el segundo mito. Podemos viajar a un pequeño pueblo de Perú a ayudar al desarrollo de su comunidad a la vez que hacemos algunas visitas turísticas organizadas a los parajes naturales de la zona, pero también podemos contribuir al mantenimiento de un zoo de Estonia, habilitar un recorrido para bicicletas a las orillas del Dniéper ucraniano o cooperar en proyectos de orientación a los desempleados a las afueras de Berlín. No siempre hay que cruzar mares ni océanos, nisiquiera hay que salir de Europa. Los proyectos en países desarrollados son muchos.

Por supuesto, también existen las alternativas para aquellos que quieran involucrar-se 100% en un proyecto solidario, ya sea en nuestro país o en el extranjero. En ocasiones los requisitos son más, puesto que son proyectos más duros, pero también suelen ser más asequibles y, por supuesto, muy gratificantes. Eso sí, el importe para inscribirse en estas iniciativas, que pueden ser de desde una semana hasta un mes o dos, incluye estancia, comida y desplazamientos por el interior del país. El importe del billete siempre corre a cargo del voluntario y, en ocasiones, también el seguro de viaje.

Si lo que queréis es tener una visión variada de las opciones disponibles, en Canal Solidario han recopilado una buena cantidad. También podéis encontrar proyectos interesantes en Socialia de Caixa Galicia o en el Injuve, el Instituto de la Juventud adscrito al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.  Si no os basta con todos estos, echadle un vistazo a las propuestas de la Oficina de Acción Solidaria y Cooperación de la Universidad Autónoma de Madrid. Las opciones son tantísimas que no hay excusa. No te quedes sin tu plan solidario para este verano.

Foto: Rice Planting por / Piers Brow

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