Entrevista con F. Xavier Agulló de Blogresponsable

La Responsabilidad Social es la pasión y el día a día de F. Xavier Agulló, fundador del proyecto BlogResponsable, con quien hoy tenemos el placer de conversar.

F. Xavier Agulló

Hoy conversamos con un gran conocedor de la llamada Responsabilidad Social. F. Xavier Agulló es socio y fundador del proyecto Blog Responsable, un espacio de reflexión sobre responsabilidad social de referencia en la Europa y América Latina, con diferentes rincones en la red para varios países de todo el mundo. Él nos explica la clave del concepto de Responsabilidad Social y de cómo aplicar conocimientos de marketing, empresa o liderazgo al terreno social.

La Responsabilidad Social Corporativa, ¿ha dejado de ser un concepto innovador para ser una necesidad?
En cierto modo sí. La época en se hablaba de la RSC como una moda creo que ha dado lugar a una discusión de fondo sobre la utilidad de la RSC y sobre todo cómo gestionarla. El cambio de paradigma que plantea la RSC de contemplar una multilateralidad en la relación de las organizaciones (no sólo empresas) con sus grupos de interés se ha consolidado, tenemos ya claro el QUÉ es la RSC, y entramos en una fase donde toma relevancia el CÓMO, cómo se implanta, cómo se gestiona, cómo se saca valor de ella y cómo se alinea con los objetivos de las organizaciones. Cuando se deja de confundir RSC on conceptos parciales como acción social, y se entra a discutir sobre cómo implantarla para conseguir llevar la organización hacia la excelencia en la gestión en todos los ámbitos, creo que es cuando se convierte una moda en una necesidad.

¿Cómo observan las empresas las funciones que deberían realizar en clave de RSC?
En nuestro entorno cultural, el mundo latino (europeo y americano), aparece la necesidad de adaptar el concepto. Entre una RSC “genética” como la presente en el centro y norte de Europa, donde la RSC no se discute tanto como ésta forma parte de la esencia misma de las organizaciones, empresariales o no, y una RSC “filantrópica” más propia del mundo anglosajón (EEUU y Reino Unido), donde toma mayor relevancia la parte de visibilidad social, en el mundo latino, siempre con un estado con menor cobertura social y unas empresas menos vinculadas con la solución de necesidades sociales, ha sido necesario contemplar una serie de funciones vinculadas con la estrategia de las organizaciones y la gestión de la excelencia. Así la RSC adopta un papel en la elección de aquellos de sus ámbitos que aportarán a la organización alguna ventaja competitiva a corto y medio plazo. La RSC por lo tanto no es tan global como en el norte o centro europeos, ni tan “altruista” como en el mundo anglosajón, pero creo que la hace más sostenible en las organizaciones que realmente la han integrado en su estrategia, es decir, la han transversalizado para hacer de ella una cultura propia de la organización.

¿Lo ven como un valor añadido para su empresa?
Debe ser así, aunque ciertamente en grandes empresas, en especial multinacionales, se toma todavía como una política de marketing, un maquillaje de fachada que no tiene correspondencia con las políticas especialmente de core business, de negocio. Pero cada vez se ha ido viendo que como siempre partida en el presupuesto de publicidad no reporta grandes ventajas, acaso sólo protección ante posibles boicots puntuales, y en cambio sí reporta muchos más si forma parte del ser o la esencia misma de la organización, siempre pensando en alinear la RSC con los objetivos estratégicos.

¿Qué demandas tienen las empresas que solicitan consultorías de RSC?
Esencialmente las empresas requieren de herramientas concretas de gestión o implantación, incluso muy a menudo de capacitación de su propio equipo interno para que la RSC pueda funcionar de una forma autónoma en el interior. Siguen siendo en cualquier caso herramientas de gestión de la transparencia y el buen gobierno como la memoria de sostenibilidad en base al estándard del GRI (Global Reporting Initiative) o la elaboración de códigos de conducta, así como herramientas de mejora de los aspectos laborales, los más solicitados, en especial por PYMES. En el caso de grandes empresas los aspectos medioambientales toman mayor relevancia, en cuanto a eficiencia energética por ejemplo, que genera claramente un ahorro en costes incluso a corto plazo.

En materia de contribución a la mejora social, ¿cuáles son las principales demandas que hacéis desde Blog Responsable?
Pues esencialmente que la “C” de RSC signifique también “compartida”, que la RSC no sea sólo algo que desde gobiernos, ONG y la ciudadanía se pide a las empresas, sino sea algo con lo que cada quien también practica. Vemos claramente el ejemplo en la gente misma de la calle, en la incoherencia entre los roles de producción-consumo. Requerimos responsabilidad social de las empresas, pero a la hora de practicar un consumo o una compra socialmente responsables, sólo valoramos el precio. La gente y agentes sociales en generales son muy hábiles en quejarse, porqué es gratis, pero no en actual. La coherencia es uno de los principales valores éticos, y es lo que a la larga da combustible a la RSC. Si no existe un auténtico comportamiento socialmente responsable compartido, las empresas sólo actuarán haciendo de la RSC un maquillaje para transmitir una imagen, pero no una realidad. Un empresario PYME me preguntaba una vez, “¿por qué tengo que ser socialmente responsable si quiénes me compran no lo son?”. A la respuesta me remito.

¿Qué papel tiene en este tema la Administración pública?
Clave, como no. Pero no sólo en incluir la RSC en su agenda de políticas públicas, ya lo hace, la difunde “en las empresas”, sino también integrándola en su propia esencia. Un claro ejemplo lo encontramos en la introducción de cláusulas sociales en la compra pública, lo que llamamos la compra pública ética y socialmente responsable. Precio y calidad, o su relación, no deben ser los únicos criterios en la compra e inversiones públicas, también se deben contemplar aspectos sociales, laborales y ambientales.

En cuestiones de medio ambiente, ¿ha mejorado la contribución empresarial?
Sin duda. El cambio climático ha sido de los aspectos de la RSC que más se ha incluido en las agendas empresariales, aunque no sea por convicción sino por presión social, por “quedar bien”, pero también porqué en la mayoría de casos está demostrado que aporta ventajas económicas. La integración del cambio climático como un “negocio” ha sido un paso decisivo en la inclusión en la RSC, debemos aprender de ello para otros ámbitos: que a las empresas les salga a cuenta la RSC.

El pasado foro del cambio climático, ¿fue un duro golpe a la RSC en cuestiones de medio ambiente?
En cierto modo, pero no de manera definitiva. En especial la cuestión del cambio climático tiene su propia agenda con independencia de las voluntades políticas. Es cierto que por ejemplo la falta de acuerdo político no motiva especialmente el desarrollo de los mercados de intercambio o compensación de bonos de emisiones de CO2, pero por otro lado desde el mundo empresarial se tiene claro que ante el público, y los mercados de consumo, no puede obviar esta cuestión. Vemos claramente como ejemplo el sector del automóvil, energético o alimentario. Tarde o temprano la presión social influirá sobre las agendas políticas, en las empresas ya lo ha hecho creo que hasta un punto de no retorno.

¿Qué modelos de referencia hay en el sector empresarial mundial en RSC?
Es importante el sentar marcos de referencia para que todo el mundo entienda lo mismo. Es por ello que, en especial en nuestro entorno cultural, esquemas de gestión como la norma certificable SGE 21 de Forética aportan una referencia clara. También otros estándares como la norma SA8000 en derechos humanos y laborales, o la AA1000 en esquemas de relación con los grupos de interés y verificación de memorias de RSC, han aportado marcos comunes. La futura publicación de la guía no certificable ISO 26000, actualmente todavía en formato borrador, deben servir para tomar como referencia una serie de buenas prácticas compartidas que sean una referencia común.

¿Cómo afecta la situación actual, con un paro muy alto, a la RSC de las empresas?
Se reducen los incentivos a avanzar o mantener políticas avanzadas en responsabilidad laboral, el exceso de oferta sobre la demanda lo puede desmotivar sin duda. Pero las empresas tienen muy asumido que cuidar su capital humano, más aún donde en la actualidad la diferenciación competitiva viene sobretodo por las personas y no por productos o servicios, cada vez más homogéneos, es un elemento clave para su supervivencia. Incluso las grandes empresas globales, saben que no pueden abandonar este ámbito, que sigue siendo percibido como una de las grandes ventajas de la RSC.

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