Detenidos en Japón por publicar fast movies en YouTube

Las películas rápidas, resúmenes con clips y fotos, se han convertido en el nuevo enemigo de las asociaciones de copyright de Japón.

Es bien conocido que cada país tiene sus propias formas de aplicar las leyes de copyright. En algunos lugares estas leyes son realmente estrictas, algo que, por ejemplo, ocurre en Japón. En el país del sol naciente la piratería está muy castigada y ya ha sido protagonista de más de una sentencia que, en otros lugares del mundo, parecería extrema. Algo como lo que les ha pasado a tres japoneses que estaban subiendo a la red montajes de “fast movies” (y no nos referimos a nada relacionado con Fast and Furious).

Este término, que no está muy asentado en nuestro idioma debida a lo surrealista que resulta su contenido, es algo que tiene cierto interés en una sociedad como la japonesa donde las prisas son habituales. Estas fast movies son montajes de vídeos que se comparten en YouTube en los que los uploaders combinan clips del film con fotos estáticas y un audiocomentario en el que cuentan todo lo importante de la película.

En realidad, no parece que sea algo tan problemático. ¿Cuántos youtubers se dedican a lo mismo en el resto del mundo? Seguramente haya cientos que publican comentarios de películas con montajes de escenas y opiniones o narraciones de lo que ocurre. Incluso los vídeos de YouTube que se dedican a contar los finales de películas son bastante habituales.

Pero en Japón, lo consideran un delito y una forma de infringir los copyright de esas películas. Por ello, han detenido a estos tres uploaders, dos de ellos de 25 años y uno de 42 años. Están acusados de haber publicado en YouTube cinco de estas fast movies entre junio y julio de 2020. Es la primera vez que se produce una detención de este tipo, aunque hasta ahora se han detectado 55 cuentas en YouTube que se dedican a este tipo de publicaciones desde Japón.

Por lo que parece, da la sensación de que las autoridades quieren usar el caso de estos tres uploaders como advertencia para que nadie lo vuelva a hacer. No obstante, se desconoce a qué tipo de cargos se enfrentarán a la vista de que solo subieron 5 “películas” y que, además, lo hicieron durante un breve periodo de tiempo del cual ya ha transcurrido prácticamente un año.

YouTube no se ha pronunciado al respecto, ni tampoco aparentemente las productoras propietarias de esos copyright que se han infringido. Quien ha movilizado a la policía ha sido la asociación japonesa CODA (Content Overseas Distribution Association), que podría tratarse del típico caballero de blanca armadura que defiende causas sin que estas es posible que quieran ser defendidas. Ellos dicen que son una entidad que se ocupa de la protección de los copyrights y de la distribución legal de contenidos japoneses protegidos que no quieren que se vean afectados en su exposición al mundo.

Habría que ver, como decimos, qué es lo que piensan las entidades que se han visto afectadas. De todas maneras, el problema de que esto haya ocurrido en Japón es que en este país las empresas y en general las entidades son poco luchadoras y tienen poca costumbre de dar la cara. Lo que quizá en otros países habría generado un gran movimiento social, como estas detenciones, e incluso es posible que hubiera hecho que las propias productoras afectadas por el copyright se pronunciaran al respecto, aquí será algo que pasará desapercibido en los titulares de la prensa. Un día en portada y, al día siguiente, nadie recordará la noticia salvo los detenidos, lo cual resulta una pena.

En otro contexto y país no vemos que sea complicado ni raro que una de las productoras afectadas hable en defensa y explique que, en realidad, supuestamente tampoco están haciendo algo tan malo. En cierta medida, lo que han hecho lo hacen los youtubers y la prensa lleva haciéndolo durante años, con mayor o menor aviso de spoiler. El combinar clips, sobre todo si son los propios que ceden las productoras para la promoción de la película, tampoco debería ser tan problemático y, mucho menos, publicar fotos del film.

Por supuesto, ya se habla de cifras de pérdidas. La CODA dice que se han producido pérdidas de 866 millones de dólares debido a las fast movies que se han publicado en Japón. No obstante, hay poca credibilidad en unas afirmaciones que no encuentran soporte en datos realistas sobre qué cantidad de visualizaciones han producido la pérdida de la venta de entradas. ¿Cuántas de esas personas que han visto la fast movie tenían pensado pagar por la película o incluso lo habrían hecho? ¿Y cuántas personas que han visto la fast movie han decidido ir a ver la película completa después? Curiosamente, esa segunda pregunta nadie se la ha planteado, pero algunos de los comentarios que reciben las fast movies hablan justamente de eso, de personas que han decidido ver la película porque les gustó lo que descubrieron en la fast movie (la cual, además, no tienen que haber visto necesariamente).

Próximamente: los profesionales que hacen los trailers de las películas también irán a prisión. Al fin y al cabo, en muchas ocasiones el trailer nos enseña toda la película. Que preparen camastros para estos delincuentes.

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