Acuerdos para la paz: la Declaración Universal de los Derechos Humanos

La Declaración Universal de Derechos Humanos es un documento declarativo adoptado y proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. El texto contiene en treinta artículos los derechos básicos de hombres y mujeres y es concebido como un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. A partir de ese día la Asamblea pidió a todos los Estados Miembros que publicaran la Declaración y que se encargaran de que fuera distribuido, leído y comentado en escuelas y otros establecimientos de enseñanza.

Derechos humanos

Asamblea General de las Naciones Unidas.

Quizás el artículo más famoso de la Declaración es el primero, que reza así: «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros». Este es el principio básico que guía a todos los demás. El resto de artículos abordan cuestiones más concretas como la educación o la asistencia médica. Se pueden clasificar en función de los derechos que recogen: derechos de carácter personal, derechos del individuo en relación a la comunidad, derechos sociales, económicos y culturales y derechos de pensamiento, conciencia, religión y libertades políticas.

La Declaración de 1948 tiene su origen en otros documentos relacionados que se han escrito a lo largo de la historia como respuesta a un trato inhumano e injusto hacia una comunidad que se rebela para exigir sus derechos. Así, hubo una declaración de derechos inglesa en 1689, redactada después de las guerras civiles en este país, que surgió de la aspiración del pueblo a la democracia. Un siglo después la Revolución Francesa originaba la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en la que se proclamaba la igualdad para todos. Estos derechos no se harían efectivos para los ciudadanos de Europa hasta mucho más adelante, pero marcaron el inicio de una nueva era. En cualquier caso, habría que aclarar que la conciencia sobre los derechos humanos está presente en toda la historia de la humanidad. Ya en el imperio persa existieron inquietudes al respecto.

El texto aprobado por las Naciones Unidas en 1948 es una respuesta directa a las atrocidadades cometidas durante las dos guerras mundiales que asolaron el mundo en la primera mitad del siglo XX. Se pensó entonces que un compromiso con los derechos humanos firmado por todas las naciones mundiales sería una buena manera de pacificar las relaciones entre los países.

A pesar de todo, la Declaración no es un documento obligatorio o vinculante para los Estados Mienbros de Naciones Unidas. Es decir, que un país no está obligado a cumplirlos y desgraciadamente son muchos los que no lo hacen. En España está reconocida por la Constitución Española, en el apartado dos del artículo 10: «las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por España».

Aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos no es vinculante, sí que ha inspirado una serie de tratados internacionales que sí que son de obligado cumplimiento para los Estados firmantes.

Fuente: Naciones Unidas

Foto: Alex Castellá

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