Bundanoon, la ciudad australiana sin agua embotellada

Esta pequeña localidad de 2.500 habitantes decidió, por mayoría abrumadora en una asamblea oficial local, suprimir la venta de agua botellada en sus calles. Ahora el agua que se bebe procede de los grifos y fuentes, y se almacena en botellas reutilizables que se pueden adquirir en diversos establecimientos.

Cascadas del Parque Natural de Morton, uno de los principales atractivos de Bundanoon

«I bundanoon, Je bundanoon, Yo bundanoon…». Esta es la propuesta que ya han apoyado en Facebook cerca de 3.500 personas: convertir esta palabra en un verbo a escala mundial para referirse a aquellos que sólo beben agua del grifo. Una idea que puede parecer descabellada en nuestro país, pues a ver quién es el valiente que bebe agua del grifo en según qué lugares de nuestra geografía. No lo es, pero, para los 2.500 habitantes de Bundanoon, una pequeña localidad australiana bordeada por el Parque Nacional de Morton y famosa por su festival de música escocesa.

De entre todos sus atractivos, uno de los bienes más preciados de Bundanoon es su manantial local. O, al menos, es el más preciado para la empresa Norlex Holding. Durante más de 15 años ha estado luchando para conseguir extraer agua del manantial, embotellarla y venderla por todo el territorio australiano. Bundanoon incluido, por supuesto. A la poca gracia que les hizo a sus habitantes que les arrebataran el agua se suma la incoherencia de la cuestión. ¿Para qué beber embotellada un agua que pueden beber del grifo o de cualquier fuente?

Y así es como nació esta iniciativa, aprobada ya hace más de un año y votada a favor 349 de los 350 vecinos que se reunieron en el ayuntamiento para una multitudinaria asamblea oficial. Ahora en Bundanoon ya no se vende agua embotellada. Sí se venden botellas a bajo coste para reutilizarlas. Se han instalado, además, tres fuentes de agua potable distribuidas por la localidad. De esta manera contribuyen, por poco que sea, a reducir los 400.000 barriles de petróleo anuales que se utilizan para fabricar las botellas de plástico cuya agua sacia la sed de toda Australia.

Pero no todo son buenas noticias en Bundanoon. Mientras ellos prohíben la venta de agua embotellada en la localidad, Nolex gana la batalla y consigue autorización para abrir pozos y comercializar las delicias del manantial. Eso sí, fuera de los límites del pueblo.

Más allá de los contratiempos, es esperanzador saber que estas 2.500 personas no están solas. Ya en el año 2003 la localidad de Coles Bay, en Tasmania, prohibió el uso de bolsas de plástico en dicho término municipal. La alternativa a disponer son bolsas reciclables, a la venta por un módico precio, y bolsas de compra reutilizables hechas de calicó. Coles Bay tiene tan sólo 470 habitantes y, al igual que Bundanoon, es famosa por su entorno y por las oportunidades que éste ofrece.

La iniciativa de estas dos localidades es un pequeño paso para cambiar las cosas. Es complicado que estas ideas se contagien, pues a día de hoy parecen irrealizables a gran escala. Sin embargo, poco a poco vamos dando pequeños pasitos. Lo hacemos sin darnos cuenta, con la reutilización de las bolsas de la compra, el uso de cantimploras o dándole una oportunidad al agua potable de nuestras ciudades (siempre que el sabor nos lo permite). Así pues, podemos decir orgullosos que ya somos todos un poco bundanoon.

Fuente: Periodismohumano.org

Fotos: Waterfalls at Bundanoon por State Records NSW y The view from Coles Bay Retreat por Allerina & Glen MacLart en Flickr.com.

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