Ayuda a Niños Quemados

La asociación de Ayuda a Niños Quemados (ANIQUEM) trabaja desde 1999 en la prevención de accidentes por quemaduras y en la rehabilitación de niños quemados. Su iniciativa brinda servicio sin cobrar un solo centavo.

La asociación de Ayuda a Niños Quemados (ANIQUEM) trabaja desde 1999 en la prevención de accidentes por quemaduras y en la rehabilitación de niños quemados. En la actualidad ha brindado tratamiento a 1,575 niños, el 94% de escasos recursos económicos. Anualmente atiende a unos 5 mil pacientes. Se ubica en Lima, Perú y es la única asociación que brinda servicio sin cobrar un solo centavo.

Bryan estaba en el suelo, parecía epiléptico y una espuma blanquecina brotaba de su boca. Su mano derecha presionaba el interruptor que se había descolgado del techo. Una descarga eléctrica convulsionaba su cuerpecito de dos años. Su madre se descuidó unos segundos, había salido de su casa de adobe en busca de un trapo.

La descarga le causó quemaduras de tercer grado en los dedos índice y medio de la mano derecha, después de mes y medio de internado y tras varias cirugías, los médicos lograron salvarle el dedo índice gracias al injerto de piel extraída de su oreja. A pesar de los esfuerzos, tuvieron que amputarle el dedo medio.



La segunda Casa

La asociación trabaja desde 1999 bajo la iniciativa del cirujano Víctor Rodríguez Vilca, presidente de ANIQUEM, “La principal tarea es la prevención y la rehabilitación integral, para eso contamos con terapia física, terapia ocupacional, un taller de prendas compresivas, terapia psicológica y atención médica. Para la prevención se realizan cursos y talleres a escolares y padres, campañas de salud y campañas masivas por radio y televisión. Todo en base a la colaboración de empresas privadas e instituciones”, afirma el Dr. Rodríguez, quien se muestra cansado, ha operado toda la mañana y ahora se dispone a trabajar con los niños de la asociación.

En la pequeña sala de la nueva casa en el distrito de Jesús María, en Lima, a donde se mudaron hace dos meses, hay pacientes de diversos departamentos del Perú como Arequipa, Trujillo, Huánuco y Chimbote esperando el turno para ser atendidos. “El promedio de atención es de 2 a 3 pacientes nuevos por día”, dice la Dra. Mary Vilca, vice presidenta de la asociación. “ANIQUEM trabaja fundamentalmente en la prevención, en crear una cultura de seguridad, ya sea en el hogar en un primer momento y como consecuencia, en todo ambiente en el que uno se desarrolle, por eso se necesita más apoyo para seguir trabajando, porque los costos, tanto para la prevención y la rehabilitación, son bastante altos.”

La rehabilitación no Debe Esperar

En la sala del segundo piso Vladimir espera su turno para la terapia física, se entretiene jugando mientras su madre se prepara para darle masajes que eviten la deformación de sus cicatrices. Vladimir tuvo quemaduras de tercer grado en el 65% de su cuerpo y en 5 meses de rehabilitación ha mejorado notoriamente, cuando llegó a ANIQUEM Tenía limitación para poder movilizar su codo y su hombro, gracias a la terapia ya se mueve normalmente.

“Cuesta mucho trabajo y dolor recuperar a un paciente, al no hacer rehabilitación a veces es necesario hacer más cirugías de las que se debería hacer”, dice la Dra. Vilca, las secuelas por quemaduras son posibles de evitar a través de la rehabilitación temprana pero pocos la realizan por falta de dinero. La ausencia de rehabilitación puede causar cicatrices hipertróficas, contracturas y desfiguración en los niños. “Por eso el que no tengan que preocuparse por el gasto ya es una gran ayuda, es quitarles un peso de encima”, añade la doctora.

Cuestión de Piel

Vladimir tiene dos años y medio, su sonrisa se desvanece por el dolor, pero su llanto no logra quebrar el esfuerzo de su madre con los masajes. La cicatriz de Giovanna, su madre, es tan dolorosa como la del niño. “Para la rehabilitación de ambos la mejor arma es el amor”, confiesa la Lic. Sara Peña, responsable del Área de Terapia Física.

La mayoría de niños llega con un estado post trauma, por la hospitalización y las curaciones, no salen con la piel completamente curada y eso les afecta, modifican su conducta, se vuelven agresivos, ariscos, inquietos. Por eso la terapia física se complementa con ayuda sicológica.

La Lic. Peña recuerda que lleva casi 3 años trabajando en ANIQUEM, recuerda que la primera vez que un niño llega se aferra al llanto, que son muchos niños y que a pesar de eso, conoce a todos y todos la conocen; se sonroja, su voz tropieza, tiene los ojos vidriosos. Se quiebra por un instante, “La mayor alegría es el abrazo o el beso de un niño feliz. Esa alegría es inmensa”, delata. Se vuelve a sonrojar, aquí las emociones viajan a flor de piel.

Ayudar es Tarea de Todos

La casa es más grande y ahora hay más pacientes y más ánimo para trabajar, están progresando, aún necesitan un local más grande y apropiado, aún necesitan alcanzar la autosostenibilidad, mejorar la rehabilitación, incorporar la cirugía reconstructiva y contar con mayor cantidad de voluntarios.

Ya McDonald’s Perú en el 2007 donó parte de sus ingresos por la compra de sus productos, en el 2006 Telefónica del Perú hizo lo mismo con la recaudación de guías. En el 2005 la popularidad de ANIQUEM creció gracias al programa televisivo ‘Baila con las estrellas’, donde la actriz Maricielo Effio ganó la competencia de baile representando a la asociación. Otras empresas como Boticas FASA, Shell, Repsol YPF, Backus, ASBEGA, entre otros, han venido colaborado con la asociación temporalmente. La ayuda aún no es suficiente.

En el 2007 ANIQUEM recibió el reconocimiento iberoamericano al mensaje social, ganó el Caracol de Plata en México por la campaña publicitaria hecha por McCann Erickson.

“Apuntamos a incrementar la sostenibilidad y a tener un crecimiento nacional, algunas sedes regionales donde podamos prestar todo lo que se brinda aquí en Lima, hemos crecido en experiencia y eso debemos compartirlo,” sentencia el Dr. Rodríguez, añade que “La responsabilidad social en las empresas es importante porque ayuda a que, en el caso de ANIQUEM, más de 1,500 niños hayan tenido una recuperación integral y gratuita, la cual habría sido imposible sin su ayuda, por eso el apoyo privado es tan importante”.

En ANIQUEM cientos de niños han tenido la posibilidad de sonreír. Miles más aún están a la espera. Dicen que la esperanza es el sueño del hombre despierto, en ANIQUEM a muchos niños se les ha permitido mantener ese sueño. Depende de todos ahora poder ayudar.

¿Quieres Ayudar?, unete a la campaña «reciclar para ayudar» o comunicate con ANIQUEN al Teléfono (511) 261-8619 – Telefax: 461-9414.

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