Disfrutemos todos de las vacaciones

La época estival es una de las más atípicas laboralmente hablando, es por ello que hay que fijar con empeño el cuadro de vacaciones

Estos meses estivales son seguramente los menos productivos en términos económicos para las empresas. Todo se aletarga, en cierta manera, y las organizaciones entran en unos días de irregularidad, sobre todo por los días libres que se toman sus empleados. Importantísimas son estas jornadas fuera de la rutina del trabajo para el buen estado de los empleados y su mejor rendimiento durante el resto del año. Por ello, la aprobación del cuadro de vacaciones por parte de los departamentos directivos es una de las tareas que más influencia tendrá en el buen devenir de este período.

Fijar equitativamente el cuadro vacacional nos asegurará satisfacción para todos

El cuadro de vacaciones se logra cuando hemos podido integrar de la mejor manera posible los deseos vacacionales de cada uno de los miembros del equipo con las necesidades fundamentales de la empresa. Esta es una labor no siempre fácil, que compete al empresario, ya que es él quien querrá cubrir los ciclos productivos que siempre hay en toda empresa, adaptándose a los derechos obvios de sus empleados.

En un mundo utópico, los planes de los empresarios y los de las vacaciones de los trabajadores coinciden a la perfección. Pero a la práctica, ésto no es así, de manera que hay que gestionar las fechas de la mejor manera para llegar a un consenso común. Esta labor mediadora no es para nada sencilla y entran en juego muchos temas a valorar, como el cupo de trabajo de ciertos períodos de tiempo, el tiempo que llevan en la empresa cada persona, el rango de estos trabajadores, o los méritos recientes de cada persona.

Normalmente los empleados hacen llegar a los responsables sus preferencias anuales, marcando los días que desearían tener libres para si. En caso que existan conflictos de intereses entre varias personas, que han seleccionado el mismo puente o quincena, será la ocasión en que el empresario valore a quien debe elegir para cada período. En las decisiones sobre la asignación entran en juego todas esas cuestiones a veces un poco peliagudas y que requieren de la buena mano izquierda del directivo.

Es habitual seguir la práctica de dar prioridad a aquellos empleados con más antigüedad o a los que tienen hijos. Y aunque es una buena opción para limitar problemas al establecer los calendarios, no siempre es la opción más equitativa.

En cambio, podríamos pensar que el diseño más adecuado de un cuadro de vacaciones se consigue con buenas dotes de justicia y equidad, creando un histórico de las vacaciones disfrutadas por parte de cada uno de los miembros del equipo, de tal manera que si en un año determinado un empleado ha conseguido su propósito, al año siguiente se de prioridad a otro compañero menos agraciado en el año anterior. Por otro lado, también hay que ser estrictos cuando toca. Y hay que tener en cuenta que en épocas en las que existan puntas de trabajo no se pueden disfrutar de vacaciones (nadie), debiendo ser inflexibles en este sentido. Manteniendo un criterio fijo y comprensible seguro que conseguiremos el apoyo de los trabajadores y evitaremos conflictos mayores.

Foto: Claus Rebler

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...