Aprendiendo a estirar el sueldo

Los empleadores disponen de muchas maneras para incentivar económicamente a sus empleados, mediante programas como los de educación financiera

Es evidente que el dinero, el ente material que lo mueve todo en los negocios, tiene su razón de ser en términos cuantitativos. Ganar más dinero, para todos, significa algo positivo y deseable. Sin embargo, también podemos apreciar su condición cualitativa, en tanto a que existe la posibilidad de aprender a darle un valor cualitativo a ese dinero, a saber sacarle un mayor provecho que en el fondo repercutirá tanto como su otra magnitud numérica.

Ayudar a estirar el sueldo de tus trabajadores es una muy buena inversión

Esto es lo que muchos empleadores deben saber a la hora de tratar la cuestión de los sueldos de sus trabajadores, dinero muy importante en tanto en cuanto se implica con las relaciones humanas y puede estar mucho mas sujeto a cuestiones emocionales.

La mayoría de empresarios fijan los salarios del personal tomando como referencia inputs como el presupuesto de la empresa, la plaza que ocupa ese trabajador en particular y su perfil laboral. No obstante, esa cifra siempre será considerada en cierta medida como insuficiente por cualquier persona con un poco de inquietud y ambición. Son inevitables las típicas consideraciones de «con este sueldo no me llega a final de mes», «me gustaría poder cobrar un poco más», «con la crisis suben los precios pero los sueldos siguen igual»… El empleador siempre tiene que lidiar con este tipo de problema, y muchas veces la solución no pasa por aumentar el dinero destinado a pagar a los trabajadores, sino por incidir en la administración de este dinero una vez ha sido pagado.

Y es que las economías familiares, en su debida escala, son como pequeños negocios que también requieren de una gestión. Demasiadas veces se dan situaciones en las que la gente (todos, en general) se queja del dinero que cobra no es suficiente, cuando lo problemático es que no se preocupan a dónde va dedicado después.

Aunque cada uno es responsable en su medida de la administración correcta de sus propios recursos, no está de más por parte de las empresas colaborar a que esto se lleve a término. ¿Quién mejor que un verdadero empresario, que tiene la mano rota en procurar que el dinero fluya eficientemente, para dar consejos sobre como mantener las finanzas bien saludables? El empleador puede aconsejar a sus empleados en esta tarea de educación financiera, de manera que todos ganamos.

Así pues, presentamos un decálogo para el empresario para «educar» a todos en finanzas.
– Elabora tu presupuesto personal o familiar.
– Realiza por separado el presupuesto de tu Pyme como unidad de negocio.
– Determina para tí un salario (ingreso) razonable acorde con el tamaño de tu empresa.
– Conserva disciplina entre tu presupuesto personal y el presupuesto de tu empresa.
– Revisa, para cada caso, en qué aspectos de ambos presupuestos puedes mejorar (ahorrar).
– En cada caso compara que opciones tienes para obtener mayores ingresos. Es un análisis a tu favor.
– En caso de que requieras financiamiento, evalúa cuál es la mejor opción para tu empresa.
– Evita en lo posible utilizar tu tarjeta de crédito personal para financiar a tu empresa.
– Analiza cuál de las opciones de seguro o microseguro puede apoyar a tu empresa.
– Incrementa la confiabilidad de tu empresa ante los demás mediante la elaboración de registros contables, fiscales, operativos.

Foto: Alancleaver

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