Las pymes españolas emplean al 60% de los asalariados: pros y contras

España es el cuarto país de la UE en cuanto al peso de sus pymes en el mercado laboral. Esta situación plantea ventajas e inconvenientes.

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Las pequeñas y medianas empresas (pymes) aparecen de manera de recurrente en las intervenciones de los principales líderes políticos españoles. Los motivos son muy variados pero destaca el hecho de ser una parte esencial del tejido empresarial nacional, con el consiguiente impacto social y electoral. Sin embargo, la abundancia de este tipo de negocios plantea tanto ventajas como inconvenientes para la economía española en su conjunto. Los últimos datos de Eurostat confirman a España como un país de pymes, veamos qué implicaciones tiene esto.

El 40,8% de los trabajadores por cuenta ajena están ocupados en empresas con 10 o menos empleados, lo que las convierte en compañías pequeñas. Si a ello le sumamos el 19,6% de asalariados que están en plantillas compuestas por entre 10 y 50 trabajadores (empresas de tamaño medio, vaya), el porcentaje de empleados de las pymes españoles alcanza el 60,4%. Eurostat sitúa a nuestro país como el cuarto con mayor porcentaje de trabajadores en empresas de pequeño tamaño. Al igual que en otros ámbitos, se reedita la brecha norte-sur.

El peso de las pymes tiene como principales ventajas el hecho de que se estimula un ecosistema emprendedor muy importante. El autoempleo gana terreno en momentos de crisis y constata cierto dinamismo empresarial al margen de las grandes compañías. Paralelamente, se presupone que este tipo de negocios pueden reconvertirse con mayor facilidad y sin generar oleadas de despidos. Por último, un aliciente muy claro es que confiere una gran autonomía a los emprendedores y una mayor flexibilidad horaria.

Sin embargo, esta coyuntura también plantea ciertos inconvenientes. De entrada, las grandes empresas abonan de media salarios más elevados que las pymes. El 13% de los asalariados en firmas de gran tamaño perciben en torno a 2.000 euros mensuales, mientras que entre los empleados de las pymes este porcentaje se reduce a menos de la mitad (6%). Un dato más elocuente es el que señala que las pymes destruyeron 850.000 puestos de trabajo entre 2011 y 2014. Las empresas más grandes (aquí, más de 250 empleados) crearon 330.000.

Vía: Libre Mercado.

Foto: Rasstock

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