Las claves para seguir siendo autónomo si nos desplazamos al extranjero

¿Estás pensando en continuar con tu trabajo de autónomo en el extranjero? En ese caso te interesará saber lo que te contamos.

Siendo autónomo fuera de España

Una de las grandes ventajas que nos permite ser autónomo es que tenemos la posibilidad de poder llevar a cabo nuestra actividad laboral en otros países. Los freelance pueden viajar a diferentes partes del mundo y seguir desarrollando su actividad sin ningún tipo de problema. En el momento en el cual decidimos dar este paso empiezan a surgir muchas dudas, porque no tenemos claro si cotizar como autónomo en el extranjero se lleva a cabo de la misma forma que si lo hiciésemos desde España.

¿Qué es lo que tenemos que hacer con la seguridad social?, ¿cómo debemos realizar los pagos?, ¿serán más caras las cuotas?, ¿estaremos haciendo algo ilegal? son algunas de las cuestiones más frecuentes que se nos pasan por la cabeza. Si eres un trabajador autónomo y te encuentras en una situación similar o conoces a alguien que esté a punto de irse a otro país a trabajar lo mejor que puedes hacer es apuntarte toda la información que vamos a ofrecerte en este artículo. Así seguro que cuando comiences tu aventura sabrás todo lo que tienes que hacer.

¿Los autónomos pueden realizar su trabajo en el extranjero?

Para poder explicar este apartado lo primero que debemos tener en cuenta es que vamos a partir de la base de que somos un trabajador por cuenta propia que está cotizando en España por el Régimen Especial para Autónomos también conocido por sus siglas RETA. Teniendo esto como base, en el caso de que queramos realizar un trabajo en el extranjero, podremos hacerlo siempre y cuando cumplamos los requisitos establecidos por la normativa vigente. Para empezar, tenemos que decir que un trabajador autónomo si quiere llevar a cabo una actividad fuera de España contará para hacerlo con un periodo máximo de 2 años.

Este es el tiempo estipulado por la normativa y en el que no tendrá que hacerse grandes movimientos, puesto que las bases de cotización y el proceso por el que pagar la cuota seguirán siendo igual que los que se hayan realizado hasta ese momento en España. Lo que sí es recomendable hacer es avisar con antelación a la Seguridad Social de que vamos a trasladarnos a un país extranjero, para que así conozcan la situación en la que nos vamos a encontrar durante los próximos meses. De igual modo, debemos avisar también en el momento en el cual comencemos nuestra actividad en el país que hayamos elegido como destino. Esto se hace sobre todo para poder contar con una buena cobertura médica en el caso de que lo necesitemos. Si la Seguridad Social está avisada de tus movimientos, puedes pedir a la tarjeta sanitaria que te reembolse los gastos médicos ocasionados. Realizando estas acciones, no tendremos que preocuparnos de nada más, puesto que seguiremos cotizando en la Seguridad Social de España hasta que se cumplan esos dos años estipulados.

Otro aspecto a tener en cuenta, aunque no se trata de un requisito, es que por norma general si decidimos trabajar en el extranjero por un tiempo determinado no va a ser necesario solicitar el reconocimiento de nuestras cualificaciones profesionales. Por ello podremos desarrollar el trabajo sin problemas. Aun así, es importante que nos cercioremos de si nuestra actividad está exenta de esta documentación, puesto que para algunas profesiones sí que exigen al menos una declaración por escrito.

¿Qué ocurre si quiero trabajar en el extranjero durante más de dos años?

Como hemos comentado con anterioridad, un trabajador autónomo de España puede desarrollar su actividad profesional en el extranjero por un periodo máximo de 2 años. Sin embargo, hay veces que necesitamos quedarnos más tiempo. ¿Qué hacemos entonces? Si te encuentras en estas situación debes saber que puedes elegir entre varias opciones, según la que más te convenga o la que encaje mejor en tu situación en ese momento.

Salir de España

En primer lugar, tenemos la posibilidad de pedir una prórroga. Esto se puede hacer siempre que demostremos que debemos finalizar un trabajo en el extranjero y que es totalmente necesario. Solo así nos darán un tiempo adicional para ello. Una segunda opción que también podemos elegir es la de avisar con antelación antes de irnos de que la actividad que vamos a desarrollar en ese país extranjero tendrá una duración superior a dos años. En este caso debemos solicitar una exención que nos permite seguir cotizando en España durante todo el tiempo que dure el trabajo que vamos a llevar a cabo.

En tercer lugar podemos darnos de baja como autónomos en el Régimen y estar en esa situación como mínimo dos meses. Después de que transcurra este periodo de tiempo podremos volver a darnos de alta en el mismo régimen de autónomo. Finalmente, la cuarta opción es darnos de alta en el sistema de Seguridad Social de nuestro país de destino, pagando allí las cuotas y cotizando en dicha región.

Todas las opciones que acabamos de comentar solo sirven si nos vamos a trasladar a países que forman parte de la Unión Europea. En el caso de que nuestro destino esté situado en otro continente o el país no sea un estado miembro, debemos informarnos del convenio establecido entre la región en cuestión y España en relación a los términos en materia de Seguridad Social.

¿Cómo cotiza un autónomo en el extranjero?

Los trabajadores autónomos que desarrollen su actividad fuera de España cotizarán según el domicilio fiscal que se tenga establecido. Por tanto, si tu domicilio es español te regirás por la normativa de nuestro país. En caso contrario tendrás que atender a las normas impuestas en el otro territorio. De cualquier modo, debemos presentar nuestras declaraciones de manera trimestral, el IVA y el IRPF, siempre que cumplamos dos requisitos fundamentales. Por un lado que nos encontremos más de 183 días al año dentro del territorio español y, en el segundo caso, estar casado o tener hijos (menores de edad) cuya residencia esté situada en España.

Autónomo en otro país

Información sobre los impuestos

En relación a los impuestos, si trabamos fuera de España y somos autónomos los gastos que tengamos con IVA en el extranjero tributarán por el total del Impuesto sobre la Renta. Lo que queremos decir con esto es que va a ser imposible deducir este IVA como tal, sino que será un coste repercutido de la operación correspondiente. Otro tema a tener en cuenta es en el momento que pasamos a ser no residentes. En este caso debemos informarnos sobre la legislación fiscal que está estipulada en el país de nuestro destino y obrar según dicte la normativa vigente.

Por último, tampoco debemos olvidar la presencia del ROI, es decir la solicitud de NIF-IVA en el registro de operadores intracomunitarios. Este puede sernos de gran ayuda si estamos en el extranjero trabajando, puesto que si nuestro negocio realiza compras a otras entidades que formen parte de la comunidad, es decir que cuenten con su domicilio en alguno de los países miembros de la Unión Europea y que estén dados de alta, nuestras compras no tendrán que soportar el IVA que corresponda en cada caso.

Por tanto, llegamos a la conclusión de que un trabajador autónomo puede desarrollar su actividad profesional fuera de España siempre que cumpla los requisitos establecidos por un periodo máximo de 2 años y atendiendo a todas las situaciones especiales en las que se puede encontrar.

Foto: Goumbikkoshinuke_mcflymarvorel

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