Buenas tarjetas de visita para tu negocio

En el mundo profesional el intercambio de tarjetas de visita sigue siendo algo que los profesionales hacen de forma habitual.

Muchas tarjetas de visita

Por mucho que avance el tiempo y aumente el uso de elementos tecnológicos hay algo que todas las empresas tienen que seguir utilizando por su gran utilidad: las tarjetas de visita. Las tarjetas de visita han sido, desde que se comenzaron a utilizar, un elemento fundamental para crear una buena comunicación entre distintas personas en el mundo profesional.

Se comenzaron a utilizar hace más de cien años, existiendo registro de algunas tarjetas de visita que hoy día aún se conservan con datación en años como 1895. El diseño, en realidad, no se ha alejado mucho en la actualidad de lo que era en el pasado. Porque una tarjeta de visita deja muy claro desde su concepción cuáles son los elementos que forman parte de ella de manera obligatoria. Se encuentra presente el nombre de la persona en cuestión, su título o cargo en una empresa, el número de teléfono y la dirección física si procede, así como otra información adicional que pueda resultar de interés. Es importante no cargar las tarjetas de visita demasiado con datos que puedan confundir a los profesionales cuando las asimilen. En la actualidad ya se ha convertido en un elemento habitual el incorporar la dirección de correo electrónico, algo que lógicamente no ocurría en el pasado y que a día de hoy está solapando incluso a la presencia de la dirección física, dado que son muchos los profesionales que están en constante movimiento debido a su profesión. Si se incluyen todos estos elementos, no habrá tarjeta de visita que se quede a medias.

Cada vez que hacemos un nuevo contacto, ya sea un posible cliente, un socio en potencia o simplemente una persona de interés, entregamos nuestra tarjeta de visita y, en el proceso, recibimos la de la otra persona. Es un proceso sencillo, rápido y eficiente. Después de un gran evento o de la asistencia a un lugar donde se puedan hacer contactos administramos estas tarjetas y las guardamos en el lugar adecuado para tener acceso a esas personas con las que hemos contactado de una forma inmediata.

Pero hay que tener en cuenta que una tarjeta de visita no es, simplemente, un trozo de papel. Son muchos los factores que juegan un papel determinante a la hora de conseguir una buena tarjeta de visita. El diseño, el material con el que se ha impreso, su resistencia o el tamaño. Por eso es importante hacer uso de los servicios de una empresa que esté especializada en hacer tarjetas de visita. Este tipo de compañías aportan una flexibilidad elevada y ofrecen un servicio completo con el cual los profesionales pueden asegurarse de tener las mejores tarjetas para intercambiarlas con sus nuevos contactos.

 Una de las recomendaciones dentro del sector de las empresas especializadas en tarjetas de visita es Hofmann, que goza de una experiencia muy contrastada a la hora de proporcionar este tipo de servicio. Son un buen ejemplo de las características a las que tenemos que tener acceso cuando hacemos la solicitud de tarjetas de visita. Esto se aprecia al ver que tenemos la oportunidad de personalizar las tarjetas a través de fotos elegidas por el cliente, el logo de la empresa, textos y una serie de colores que se colocan de forma inteligente para que la tarjeta de visita sea un reflejo preciso de lo que representa a nuestra empresa.

Es importante, a la hora de crear el diseño personalizado de una tarjeta de visita, que tengamos en cuenta que hay que ofrecer un aspecto eficiente y sólido, que de una imagen de profesionalidad. Si no tenemos mucho conocimiento o experiencia sobre diseño, lo mejor es optar por una de las plantillas que se nos recomienden, aunque siempre tratando de aportar en cada una de ellas elementos de personalización que las hagan un poco más originales y llamativas.

También puedes valorar la utilización de un diseño de tarjeta de visita a doble cara, con los datos de la empresa por un lado y los personales de nuestro contacto en el otro de los lados. El diseño de ambos lados, en este modelo de tarjeta de visita, debe ser similar entre sí. Ten en cuenta también el tamaño, porque las tarjetas de visita más pequeñas suelen caer en el olvido y traspapelarse con facilidad, mientras que las que son muy grandes no resultan prácticas. Al mismo tiempo, recuerda que cuando realices un diseño y un pedido de tarjetas de visita personalizadas, es imprescindible que pienses a largo plazo y que te hagas con un buen número de tarjetas para que no tengas que volver a pedir dentro de poco tiempo. En un evento multitudinario donde hagas contactos quizá ya entregues entre 30 y 40 tarjetas de visita, así que no cometas el error de hacer un pedido de solo 50 tarjetas, porque no estarás optimizando el pedido.

Foto: Clive Darra

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