Tesla está construyendo un robot humanoide

El robot humanoide es el nuevo proyecto en el que Tesla trabaja y en el cual Elon Musk tiene depositadas muchas esperanzas.

Con cierta guasa, Elon Musk bromea diciendo que espera que el robot humanoide en el que Tesla está trabajando, no se convierta en el protagonista de una de esas películas futuristas donde estas criaturas tecnológicas combaten a la humanidad. Pero ¿Es una broma conveniente? Si tenemos en cuenta todas las advertencias que nos ha hecho el cine y la literatura, deberíamos ser muy cuidadosos con la manera en la que apoyamos el desarrollo de este tipo de máquinas. Porque, en la mayor parte de los futuros imaginados por artistas y mentes creativas, la presencia de los robots entre los humanos no es algo que haya salido precisamente bien.

Pero Tesla, visualiza un futuro distinto. La empresa ha anunciado el desarrollo de este robot humanoide que esperan que se convierta en la herramienta que cambie la forma en la que la sociedad funciona. Porque tal y como el directivo de Tesla pronostica: se perderán millones de puestos de trabajo. En lugar de ello, los robots se quedarán con esos trabajos que impliquen procesos repetitivos y de un gran nivel de esfuerzo físico. A nuestros ojos, Musk está pecando de acomodado y de irresponsable. Está gritando a los cuatro vientos que, indudablemente, habrá millones de personas que no tendrán un trabajo debido a la presencia de los robots, pero no carga con las consecuencias que esto implica.

Lo único que dice es que habrá que imponer algún tipo de salario mínimo obligatorio para cada uno de los ciudadanos, ya sea que tengan trabajo o no. Porque muchas de las personas que hoy día sobreviven en sus puestos de trabajo, en el futuro no podrán hacerlo porque un robot habrá ocupado su sitio. El tema es delicado, moralmente debatible y de difícil resolución, por lo que esperemos que visualizando este tipo de futuro haya algo más que una persona como Musk, que no es precisamente la más acertada para tomar decisiones que pongan el destino de la sociedad en sus manos.

Más allá de la polémica y de lo irresponsable de su forma de presentar el robot humanoide, no se puede decir que el proyecto no resulte atractivo. El robot tiene aspecto humano, con un cuerpo tal y como lo podríamos imaginar, aunque sin una cara, ya que en su cabeza contarán con una pantalla que utilizarán para mostrar información y otros elementos que puedan ser necesarios en la interacción con las personas. Las tareas del robot cumplirán tres frentes: las repetitivas, las aburridas y las extremadamente peligrosas. No obstante, en la misma presentación, Musk ya habla de robots a los que podrás decir “ve al supermercado y cómprame estas verduras o estos alimentos”. ¿Dónde se encuentra en esa tarea la repetición, el aburrimiento o el peligro?

Musk no está planteando bien su proyecto y no dudamos de cómo tardará más bien poco en cambiar la dirección del mismo y en alterarlo de una manera poco conveniente. Si ya está visualizando un robot que se vaya a hacer la compra en tu lugar, seguro que lo tiene pensado también para otras tareas comunes. Todo ello repercutirá no solo en el problema de la escasez de trabajos, sino también en crear entre los ciudadanos unos hábitos de vida todavía más sedentarios. ¿No moverse por ir a la compra? Eso será lo primero. Después dejaremos de hacer otras actividades, de movernos y de disfrutar de lo que nos rodea porque dejaremos que el robot se ocupe de ello para estar sentados viendo vídeos de TikTok o cualquier cosa que se haga en el futuro.

A Tesla le llueven las críticas de forma habitual, porque Elon Musk es un habitual de no alcanzar los compromisos, no cumplir citas ni calendarios y no dar nunca exactamente lo que ha prometido. Por ello, en cierta manera, no hay tanta preocupación como se podría imaginar por el robot. Ocurrirá, pero seguramente tardemos muchísimo en verlo en acción. Elon bromea y dice que espera que el robot sea amigable, por lo que intentarán hacerlo lo más simpático posible y que sea fácil tratar con él.

Con el ejemplo de ir a la compra, ya ha dejado claro que no solo estará en las fábricas, por lo que imaginamos ese tipo de escena como en la película de Yo, robot, donde el humanoide es el asistente de la abuela del protagonista, le hace la compra y la ayuda en tareas domésticas. Prácticamente, veríamos más adecuado que los robots acabaran siendo individuos de ayuda a quienes lo necesiten, a personas mayores o quienes tienen gran invalidez, que ponerlos a ocupar puestos de trabajo.

Nos preocupa eso que dice Musk sobre los tipos de trabajo que quitarán a las personas. ¿Acabarán siendo los robots también cajeros en los supermercados? Porque teniendo en cuenta cómo son los puntos de pago automático, está claro que vamos por ese camino.

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