¿Por qué ser emprendedor es tan difícil Y cómo solucionarlo?

Te hablamos de las mayores dificultades a las que se enfrentan los emprendedores y cómo plantarles batalla.

Ser emprendedor no es sencillo. Todos los que han emprendido saben que el camino está lleno de dificultades, aunque si se consigue un buen resultado, la recompensa lo puede compensar todo. A continuación, lo que vamos a hacer es repasar esas dificultades que se experimentan al emprender y lo que se puede hacer en cada uno de los casos.

Las dudas pueden acabar con tus planes

El principal enemigo del emprendedor es uno mismo. Esta es una cruda realidad que se aprende poco después de empezar a emprender o incluso antes, ya que hay muchas personas que no emprenden porque ellas mismas se empujan a no hacerlo. Las dudas persiguen al emprendedor de manera que le hacen plantearse de forma constante si está tomando una buena decisión. “¿Me irá bien?”. “¿Debería emprender o mejor sigo en mi puesto de trabajo fijo?”. Ese tipo de preguntas se repiten y, en muchos casos, te bloquean hasta el punto de no acabar emprendiendo.

Otras veces, esas dudas van apareciendo en el momento en el que ya has comenzado el proceso de emprendimiento y no hay marcha atrás. Como emprender es difícil, las dudas aparecen con facilidad. Si te encuentras con algún obstáculo de un volumen elevado, las dudas empezarán a devorarte y hay muchas posibilidades de que te hagan perder el rumbo.

Solución: no es fácil enfrentarse a las dudas. Derrotarlas es aun más difícil. Lo que tienes que hacer es mantener la mente firme y estable con tu objetivo muy claro en el horizonte. No puedes dejar que esos pensamientos fugaces que se tienen a veces desmonten todo lo que ya has preparado o en lo que has pensado. Para mantener la estabilidad, inspírate en quienes han conseguido el éxito.

Busca algún perfil de un profesional en el que te puedas reflejar y que haya tenido unos comienzos parecidos a los que tú también estás teniendo. Lee mucho, sigue los perfiles de esos emprendedores de éxito que te sirven de inspiración e intenta enfocarte en la parte positiva del emprendimiento. A veces, emprender no sale bien porque no estamos aportando el estado mental que necesita algo tan complicado. ¡Mucho ánimo!

Es posible que no encuentres buenos compañeros de viaje

Hay emprendedores que, desde el principio, tienen una buena tripulación y socios de barco con los que llevar a buen puerto el proyecto resulta más sencillo. En otros casos, los emprendedores se encuentran actuando prácticamente en solitario o con empleados que se limitan a hacer su trabajo o que no aportan un esfuerzo demasiado relevante.

Esto puede ser problemático. Por lo general, es muy complicado emprender por uno mismo sin ningún tipo de ayuda. Se necesita un equipo implicado que ponga todo de su parte para poder alcanzar los objetivos. No obstante, no es fácil lograrlo. Si tienes un equipo que tenga una visión común y que esté avanzando mano a mano para lograrla, lo más posible es que también evites cambios constantes en la plantilla. Porque ese es otro de los problemas de muchos emprendedores: miembros del equipo que vienen y van demasiado habitualmente y que no ayudan a cumplir unos objetivos.

Solución: definir bien los objetivos. Hay que ser conscientes de que un proyecto de emprendimiento que tenga como objetivo hacer que solo tú obtengas unos beneficios cuantiosos y que no apunte demasiado alto, no hará que te puedas rodear de un equipo de gran nivel. Normalmente, los mejores profesionales y los que se van a dejar la piel por el negocio, llegan cuando esa empresa está mirando a unos objetivos realmente ambiciosos. Así es como lograrás formar una plantilla del máximo rendimiento.

Intenta que todo el mundo vea el buen futuro que les espera trabajando en tu proyecto de emprendimiento y lo mucho que ellos también podrán crecer profesionalmente al apoyarlo. Piensan en qué motivos pueden tener tus empleados para implicarse en tu proyecto y no aceptar otro trabajo en cualquier empresa que ya haya alcanzado la estabilidad. ¿Con qué pueden soñar ellos?

La gestión de la empresa puede ser una locura

Depende de qué tipo de trabajos hayas tenido con anterioridad, es posible que la gestión de una empresa se transforme en una dificultad que no sea fácil superar. Dirigir un negocio es realmente difícil y no te lo puedes tomar a la ligera. En realidad, implica tantas cosas que vas a necesitar no solo ayuda, sino también mucha organización.

Solución: te recomendamos que hagas una lista de todo aquello que necesita tu negocio para funcionar, tanto en el día a día como a corto y largo plazo. Convierte esa lista en un checklist que tengas que ir revisando de forma periódica para tener la seguridad de que avanzas de manera estable hacia cumplir con tus objetivos.

Si crees que la situación te sobrepasa, lo mejor es que intentes redirigir la máxima cantidad de tareas a otros miembros de la empresa o incluso a servicios externos. Todo lo que puedas quitarte de encima y pasárselo a otros profesionales, será algo bienvenido. Sobre todo, elimina de tu lista de tareas aspectos complejos como los relacionados con las finanzas, al menos si no se trata de uno de tus fuertes.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 1
Loading ... Loading ...