Costos Aplicados a la Gestión

Los actuales métodos de costeo y sistemas de costos existentes no alcanzan los niveles de suficiencia necesarios para el control del crecimiento de los gastos (esencialmente los indirectos) lo cual constituye un problema que es atacado por el costeo ABC, dentro de los aspectos fundamentales de la Gestión Estratégica de Costos lo cual se manifiesta en el ABM (Gerencia Basada en Actividades).

Hoy en día es esencial alcanzar niveles de costos mínimos y competitivos en la fabricación de productos o en la prestación de servicios con la correspondiente calidad requerida y un nivel adecuado de consumo de recursos humanos, materiales y financieros en correspondencia con el desarrollo y tecnologías existentes.

Los actuales métodos de costeo y sistemas de costos existentes no alcanzan los niveles de suficiencia necesarios para el control del crecimiento de los gastos (esencialmente los indirectos) lo cual constituye un problema que es atacado por el costeo ABC, dentro de los aspectos fundamentales de la Gestión Estratégica de Costos lo cual se manifiesta en el ABM (Gerencia Basada en Actividades).

la Gerencia Estratégica de Costos es un proceso cíclico y continuo de formulación de estrategias el cual se alimenta y retroalimenta constantemente; este proceso forma parte de un sistema de comunicación de dichas estrategias, que incluye el desarrollo y utilización de tácticas para implementarlas, y el desarrollo y establecimiento de controles para supervisar el éxito de las etapas anteriores. La finalidad de te proceso es lograr ventajas competitivas sostenibles y continuas en el tiempo.

Todo aquel que ya esté familiarizado con los nuevos y diversos sistemas de gestión actualmente en boga puede comprobar la clara convergencia de todos ellos en aspectos tales como la mejora continua, el enfoque en las actividades y procesos, el monitoreo permanente mediante diversas herramientas, un mayor uso de las estadísticas aplicadas, el trabajo en equipo y la eliminación sistemática de los diversos tipos de despilfarros.

Ésta convergencia es la que ha dado lugar a lo que hoy podemos denominar la Gestión Competitiva (Competitive Management – CM ®) en oposición a la Gestión Tradicional. De que tan rápido y bien pase una organización de un sistema de gestión a otro, han de ser los resultados que ella conseguirá. En un mundo cada vez más globalizado han de sobresalir y prosperar aquellas empresas que optimicen sus actividades y procesos, y mejor se interrelacionen con los procesos globales.

En las economías actuales donde empresas de diversos países y continentes contribuyen a la generación de verdaderos y auténticos productos globales, la calidad llevada a un nivel de medición de partes por millón, con entregas en cantidad y tiempos pre definidos, a un costo competitivo, y con la facilidad de generar variedad, es un tema que no debe dejarse de lado y constituye un motor esencial en el actual manejo empresarial.

Los componentes básicos de un buen gerenciamiento de costos aplicados a la gestión son como primer punto determinar las actividades de la empresa, analizar la cadena de valor, el posicionamiento estratégico y el análisis de los costos asociados a dichas actividades. Hay que considerar que las organizaciones actúan de manera más efectiva cuando todas sus actividades interrelacionadas se comprenden y gestionan de manera sistemática, y las decisiones relativas a las operaciones en vigor y las mejoras planificadas se adoptan a partir de información fiable que incluye las percepciones de todos sus grupos de interés.


Con el fin de aplicar correctamente un sistema de Gestión orientado hacia la mejora en costos es necesario observar los siguientes principios: satisfacer al cliente, gestionar actividades, fomentar la mejora continua, involucrar al personal, establecer sistemas de control, eliminar actividades innecesarias y optimizar las existentes.

Coexisten múltiples causales de costos las cuales además difieren a través de las actividades de valor; estas pueden ser estructurales o ejecucionales. Las primeras se definen como aquellas que al ser elegidas por la empresa impulsan el costo del producto, y pueden ser la escala (cuantía de la inversión), la extensión ( grado de integración), experiencia, tecnología, complejidad (variedad en la línea de productos). En cuanto a las ejecucionales, son aquellas que son decisivas para establecer la posición de costos de una empresa y que dependen de sus habilidades para ejecutarlas con éxito y son el compromiso con el grupo de trabajo, la gerencia de calidad total, la utilización de la capacidad instalada y del personal y el aprovechamiento de los lazos existentes con proveedores y/o clientes a través de la cadena de valores de la empresa.

Las causales estructurales pueden ser: la Escala, es decir la cuantía de la inversión que se va a realizar en áreas de fabricación, investigación, recursos de marketing, etc.; la Extensión, es decir el grado de integración vertical; la Experiencia, la cual se refiere al número de veces que en el pasado la empresa ha realizado lo que ahora está haciendo de nuevo; el factor Tecnológico, relacionado con los métodos tecnológicos utilizados en cada etapa de la cadena de valores y la Complejidad, que contempla la amplitud de la línea de productos o servicios que se ofrecerán a los clientes. Mientras que las ejecucionales pueden ser el Compromiso con el grupo de trabajo, la Gerencia de calidad total, la Utilización de la capacidad, la Eficiencia en la distribución de la planta, la Configuración del producto y el Aprovechamiento de los lazos existentes con proveedores y/o clientes a través de la cadena de valores de la empresa.

Este tipo de gerenciamiento es muy importante en cuanto permite llegar a la excelencia, la cual depende del equilibrio y la satisfacción de las necesidades de todos los grupos de interés relevantes para la organización (las personas que trabajan en ella, los clientes, proveedores y la sociedad en general, así como todos los que tienen intereses económicos en la organización); se obtienen beneficios significativos para la empresas y nos permite añadir valor para todos los grupos de interés con el consiguiente éxito sostenido a largo plazo y el establecimiento de relaciones internas y externa mutuamente beneficiosas.

Por su parte la orientación hacia el cliente de estos sistemas permiten optimizar la fidelidad y retención del cliente y el incremento de la cuota de mercado es mediante una orientación clara hacia las necesidades de los clientes actuales y potenciales, dando como resultado una mejor comprensión de lo que aporta valor al cliente, la reducción al mínimo de los costes de transacción y mejores relaciones con ellos a largo plazo.

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