¿Cómo sobrevivir a un agotador día lleno de reuniones?

Si te vas a enfrentar a un día en el que tengas muchas reuniones, lo mejor será que tengas unos consejos en cuenta.

Los días llenos de reuniones son una auténtica locura y un caos que puede pasarle factura a cualquiera. No obstante, esas jornadas llenas de reuniones y con horarios alocados son inevitables. Por ello, lo que hay que hacer es tener una serie de consejos en los que nos podamos apoyar para poder plantar cara a esas jornadas maratonianas de una manera más efectiva.

Lo mejor que podemos hacer es dividir las recomendaciones en tres momentos distintos: el día antes de la sesión de reuniones, el día de las reuniones y el día posterior a las reuniones. Presta atención a todo lo que te vamos a contar al respecto.

El día antes de las reuniones

Es recomendable no comenzar directamente el día de reuniones sin una preparación previa. ¿Pero en qué consiste? Lo que te recomendamos es una buena preparación. Hay que tener claras cuáles son las reuniones que se van a tener en el día en cuestión, con qué personas se hablará y qué temas se tratarán. En línea con esto, también hay que preparar el flujo de la reunión para que todo se desarrolle de una manera sencilla y sin complicaciones.

Si vas a tener un papel muy activo en la reunión o eres el máximo responsable de hablar en la misma, asegúrate de tenerlo todo muy bien organizado. En el caso de que formes parte de la reunión, pero dependas del temario que haya preparado un compañero, intenta estudiarlo todo lo posible para estar al tanto de lo que se comentará en la charla.

Una de las cosas por las que harás esta preparación será para evitar esos momentos de pánico en los que, durante una reunión, te pones a buscar desesperadamente los papeles que necesitas tener delante. También te ayudará a mantener una expresión correcta y no sorprenderte por cada cosa que vayas escuchando en la exposición que se haga durante la conversación.

Otro buen consejo es que intentes prepararte todo lo posible para ese día agotador. Ya sabes que el día x va a estar lleno de reuniones, pero seguro que hay otras tareas a las que tendrás que hacer frente. ¿Puedes adelantar alguna de ellas? Es posible que, incluso haciendo un gran esfuerzo en los días previos, puedas hacer algo por adelantado y que así no sufras tanto cuando llegue el día de las reuniones.

Asimismo, planifica los descansos que tienes entre las reuniones. Esos pequeños periodos de tiempo van a ser cruciales para que puedas afrontar otras de tus responsabilidades. No desaproveches esos periodos, porque serán realmente vitales para que el día no se convierta en un caos. Piensa, por adelantado, qué vas a hacer en esos periodos que hay entre cada una de las reuniones. Planifica con cabeza y utiliza ese tiempo para cosas que necesiten tu atención y que es mejor que tengas hechas cuanto antes. Por último, asume, por adelantado, que el día de las reuniones no tendrás esos pequeños descansos a los que estás acostumbrado.

El día de las reuniones

Relájate todo lo posible y afronta la sesión de reuniones con firmeza. Esfuérzate para ser la mejor versión de ti mismo en tu modo trabajador, pero no olvides que tienes que cuidar de tu salud. Si en tu empresa está bien visto comer un snack, un sándwich o similar, durante la reunión, hazlo sin ninguna duda. Mantente hidratado y recuerda que hay que comer para que tu cerebro pueda funcionar de forma conveniente.

Si en alguna reunión tienes un papel meramente de testigo e incluso te han invitado para que estés en ella, pero no tengas un papel relevante en la misma, no está de más que aproveches para dividir tu atención. Podrías pensar en otra reunión que tengas después y necesite más preparación o en algún otro elemento de tu trabajo. Eso sí, siempre con cuidado y manteniéndote al tanto de todo lo que se va hablando en la reunión.

Además, no dejes que la presión de las reuniones pueda contigo. Mantén tu perfil habitual, la sonrisa o el carácter firme que te caracteriza. No dejes que las reuniones se conviertan en un factor que haga que tu imagen se vea afectada en el trabajo.

El día después de las reuniones

No más reuniones durante, al menos, dos días, siempre y cuando sea posible. Por otro lado, es conveniente que hagas un bloqueo de varias horas al día dentro de tu agenda y que ese tiempo lo puedas dedicar a trabajar de una manera firme y sin distracciones.

No dejes de lado la importancia de relajarte, de buscar algún momento para distraerte y que puedas liberar toda esa presión que has acumulado a lo largo de las últimas horas. Incluso, si pudieras ir a que te hicieran un masaje, no sería una mala opción. Asimismo, te recomendamos comenzar el día después de las reuniones a primera hora y no durmiendo más de la cuenta. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...