Curso Tu negocio online Vol. 03 – Consejos para planificar tu página web

Planificar cómo será tu página web te ayudará a que, cuando comiences el proceso de desarrollo, todo sea más fácil.

Ahora que ya te has decidido por el nombre de tu dominio y la extensión que tendrá, es el turno de ponerse a trabajar en la planificación de la web. Hay mucho trabajo que hacer, pero seguro que te sale fantástico si te lo tomas con calma y, ante todo, calculas todo bien. Por ello, es importante que planifiques y que definas de manera profunda todo lo que necesitas saber, por adelantado, sobre tu web. Al fin y al cabo, crear una página no es una cuestión de unos pocos minutos. Necesita implicación y que te pongas a trabajar en serio en la conceptualización. Así es como te asegurarás el máximo nivel de éxito posible.

¿Para qué quieres tu página web?

Esta es la primera pregunta que debes plantearte. ¿Cuál es el objetivo de crear una web? ¿Con qué finalidad la vas a utilizar? Tienes que tener claro el objetivo con el que entrarás de lleno a la red, porque de esa manera sabrás que no estarás perdiendo el tiempo dando vueltas o intentando entrar tu camino cuando ya hayas comenzado a recorrerlo.

Respecto a lo que vayas a hacer con tu web, hay muchas posibilidades. Podría ser, simplemente, un sitio informativo que reúna toda la información de tu negocio. Es decir, una carta de presentación de tu empresa para dejar constancia de que te encuentras en Internet y que no te quedas atrás con el progreso de los tiempos. Hay muchos tipos de enfoque por los que se puede optar. Otra opción es que diseñes tu página web con la intención de obtener ventas. Si quieres transformar tu página en una pasarela con la que obtener rendimiento para tu negocio, tendrás que plantear si lo que buscas es hacer ventas directas a clientes que entren en la web o si estás buscando captar clientela para un servicio.

Es decir, no es lo mismo diseñar una web con una tienda online que ubicar una serie de servicios disponibles a disposición de los visitantes para que se informen sobre ellos y tengan que contactarte. Los dos enfoques son recomendables y aseguran un gran rendimiento, pero tienes que decidir cuál de los dos te interesa más y cuál puede ser la más conveniente para tu negocio.

Más de un solo uso

Una de las principales ventajas de tener una web diseñada por ti desde la base es que no tienes que limitarte a un solo uso para ella. Tienes libertad máxima para definir qué es lo que quieres hacer con tu web. En este sentido, no hay ninguna duda de que uno de los aspectos que debes tener en cuenta es utilizar la página con distintos objetivos. Algunos pueden ser principales y más importantes, como es el caso de vender productos directamente al público.

Otros de estos objetivos pueden ser simplemente estratégicos o de beneficio a largo plazo. Piensa, por ejemplo, en que utilizarás la web como forma de reunir direcciones de correo de posibles clientes potenciales a los que enviar comunicaciones. Así, por ejemplo, puedes incluir un registro que permita a los visitantes estar informados acerca de las distintas oportunidades que se podrán encontrar en tu web con el paso del tiempo. Disponer de un boletín y conseguir muchos suscriptores se podría llegar a transformar en una de las mejores decisiones que tomes pensando en el futuro de tu negocio.

Por supuesto, puedes utilizar tu web como plataforma para lanzar promociones, descuentos y otras formas de llamar la atención. Asimismo, en tu página, sea del tipo que sea, no debería faltar la información corporativa, el teléfono de contacto, la dirección física o incluso los enlaces a otros servicios de atención al cliente que proporciones, desde respuesta en redes sociales hasta herramientas de mensajería. En realidad, hay muchas webs sencillas que solo se utilizan como forma de crear un vínculo directo entre los negocios y sus clientes, para que así les puedan encontrar con facilidad.

¿Cómo elaborar una planificación para tu web?

Recurre a una conceptualización muy básica. Piensa qué te gustaría tener en tu página web y qué deberías tener según una idea objetiva sobre tu negocio. A continuación, valora los recursos de los que dispones y haz un ajuste dependiendo de cuáles sean tus posibilidades. El objetivo es llegar a un punto medio en el que definas una primera fase en la que tu página podrá dejarte satisfecho, incorporando también un planning para una segunda fase a la que llegarás en el futuro.

Establece unos objetivos iniciales y valora los pros y los contras que tendría crear una web con determinadas características para tu negocio. Como consejo adicional, te recomendamos echarles un vistazo a las páginas de tu competencia. Si han sido más rápidos y se te han adelantado, al menos te vas a aprovechar del trabajo que ya han hecho. Analiza lo que ellos tienen, quédate con lo que más te convenza y busca maneras de ser mejor. Tú tienes una ventaja: todavía estás planificando, puedes introducir cambios y modificaciones sin que resulte un problema.

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