La mejor inversión se hace esperar

En medio de la turbulencia financiera, los expertos aconsejan renta variable, eso sí, a diez años vista.

La tormenta perfecta ha venido para quedarse. La crisis en Europa sigue mutando, superándose a sí misma, y actualmente al drama del déficit, el fondo de rescate y la esclerosis griega se le ha sumado otro más acuciante: la crisis de deuda privada y de liquidez, la cual tiene su máxima expresión en el excesivo apalancamiento financiero de los bancos. (Véase el caso de CAM como ejemplo viviente). En medio de la debacle, el fantasma de la desconfianza, talón de Aquiles del inversor. Ante tal situación, ¿cuál es la mejor decisión?

Para empezar, siempre dependerá de las perspectivas de rentabilidad y la disponibilidad. A medio y corto plazo, ‘la ausencia de confianza derivada de la falta de política fiscal europea hace que las inversiones en la Eurozona pierdan atractivo”, apunta Víctor Alvargonzález, director general de Profim, una empresa de asesoramiento financiero independiente en una entrevista al rotativo Cinco Días. Sin embargo, según el mismo experto, el abaratamiento de las acciones puede ser un incentivo para el inversor, ya que las estimaciones de beneficios netos de las empresas no se han estimado a la baja y se mantienen estables, amén de los arduos beneficios derivados de sus dividendos. Aun así, según el experto, la indefinición de la evolución del mercado y las caídas progresivas aconsejan mantener la ‘escopeta cargada’ de cara a inversiones más solventes, más aun en un entorno de crisis de liquidez.

Operadores de la Bolsa de Sao Paulo

Con este panorama, la reacción impulsiva del inversor a simple vista apunta al conservadurismo. Bien refugiarse en el tesoro público , bien en las materias primas. Sin embargo, la alta volatilidad de éstas (el oro ha perdido el 15 por ciento en tres semanas después de alcanzar cifras estratosféricas) hace que sea necesario mirar hacia otro lado, y la vía de escape podría ser, paradójicamente, la renta variable.

Evidentemente, las últimas cifras bursátiles no invitan al optimismo, y es que en el último trimestre el IBEX 35 se ha dejado un 17,9 por ciento, el peor en 9 años, pero a largo plazo, en los últimos 10 años la renta variable ha superado con creces el crecimiento de la inflación, por lo que quienes puedan tolerar las pérdidas temporales y la extrema volatilidad lo aconsejable es mantener las posiciones. Eso sí, apremia la paciencia, ya que, según los expertos, el tiempo necesario para garantizar los resultados positivos podría superar los diez años, una larga espera a la que no todos están en condiciones de aguantar.

Foto: Rafael Matsunaga en Wikimedia Commons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...