¿Qué está sucediendo en Abengoa?

La compañía española afronta una ampliación de capital en la que está en juego su supervivencia. La deuda y una insuficiente generación de caja han propiciado esta situación.

ABENGOA

Cuando a finales de agosto la práctica totalidad de bolsas mundiales se tiñeron de rojo pocos se pararon a pensar si algún valor en concreto estaba hundiéndose por el contagio chino o por sus propios problemas. No en vano, el desplome fue generalizado y hasta que el panorama se esclareció relativamente en las semanas siguientes no fue posible ver qué compañías tenían motivos para la preocupación ajenos a la desaceleración china. Abengoa es una de las firmas que pasan por una situación interna más delicada.

Cuando el resto de valores sufrieron caídas importantes, en Abengoa llovía sobre mojado. En los meses anteriores las dudas sobre la compañía no habían dejado de arreciar y todos los analistas aconsejaban desprenderse de sus títulos cuanto antes. Es más, el 20 de agosto, cuatro días antes del ‘lunes negro’, sus acciones cotizaban a 0,73 euros (un mes antes superaban los 2,5 euros). A pesar de la ligera recuperación experimentada desde aquellos soportes, al cierre de esta edición las acciones se comercializaban a 0,91 euros.

¿Qué hay detrás de esta huida generalizada de los inversores? Aunque las suspicacias sobre la situación de Abengoa no habían dejado de aumentar durante la primera mitad de 2015, el anuncio de una ampliación de capital en la que está en juego la supervivencia de la compañía confirmó los peores augurios. Los resultados en el primer semestre se situaron por debajo de lo esperado y las expectativas para el resto del año apuntan incluso a la imposibilidad de generar la suficiente caja como para completar el ejercicio.

Entre los principales motivos que explican tan notable bache en el negocio de Abengoa destacan la cancelación de contratos muy importantes y la acumulación de una deuda ahora inasumible. En paralelo con la ampliación de capital, que aspira a obtener 650 millones de euros, la firma ha tenido que desprenderse de algunos de sus activos así como a aparcar cualquier actividad inversora. El mercado lo tiene claro: Abengoa es insolvente y el éxito de la ampliación definirá si sigue adelante o quiebra.

Vía: ABC.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...