Las grandes tecnológicas pierden su idilio con los inversores por disparar sus gastos

Los resultados de Amazon se han visto lastrado por los abultados gastos y los accionistas exigen menos aventuras arriesgadas. Facebook sí que conserva su credibilidad.

amazon

Desde hace algo más de una década, el entorno tecnológico se ha convertido en una suerte de mercado al margen del resto en el que las variables a analizar y tener en cuenta para invertir varían por completo. De este modo, las prácticas y acciones que servirían para hundir en bolsa a cualquier empresa de otro sector son interpretadas de manera muy distinta en el Nasdaq. No obstante, este idilio tan prolongado parece estar tocando a su fin y los inversores se están cansando de tanto gasto.

Eso es lo que le ha ocurrido a uno de los gigantes de este campo, Amazon, compañía lleva años elevando progresivamente sus gastos, tanto en materia de adquisiciones y ampliación de cuota de mercado como en lo que se refiere a costes operativos. En 2014, los estratosféricos ingresos de la firma californiana no fueron suficiente para cerrar el ejercicio con los beneficios esperados, fruto de los no menos onerosos gastos en los que incurrió la multinacional. Jeff Bezos lo tiene claro, estas inversiones son imprescindibles para conservar su liderazgo.

Las razones del presidente no han bastado para calmar a los grandes accionistas, que han dado un serio toque de atención a la firma y exigen beneficios de manera inmediata. Otro tanto ocurre con Google, cuya apuesta por crecer en múltiples ámbitos (gafas inteligentes, coches eléctricos…) se traduce, lógicamente, en una factura considerable. Los inversores no han acogido demasiado bien el impresionante incremento de las partidas destinadas a la investigación, que han propiciado una caída del 4% en su margen bruto operativo y ha lastrado los resultados.

En el caso de Facebook, las secciones de marketing e investigación vieron cómo sus dotaciones económicas se dispararon un 87% en 2014. En cualquier caso, la compañía de Mark Zuckerberg no ha sido precisamente castigada por los accionistas, quienes de momento mantienen su confianza en su criterio. No olvidemos que el pasado año arrancó con la multimillonaria compra de Whatsapp, cuya amortización sigue lejos de alcanzarse. Sea como sea, el cheque en blanco a las tecnológicas se está agotando.

Vía: Elblogsalmón.com.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...