Cambios importantes para la responsabilidad civil de las empresas en España

La consultora de seguros Globalfinanz nos alerta del cambio de la Sociedades de Capital en materia de responsabilidad civil y sus repercusiones para administradores, directivos o ejecutivos

responsabilidad civil

El pasado 3 de diciembre se produjo la modificación de la Ley 31/2014, de Sociedades de Capital, que tiene una afectación directa en aspectos críticos de la vida empresarial y, muy especialmente, con más regulación en lo referido a la responsabilidad de los administradores.

La compañía experta en seguros Globalfinanz nos hace llegar este importante comunicado analizando las modificaciones y realizando varias recomendaciones. La propia consultora nos da a conocer la existencia del Seguro de Responsabilidad Civil de Administradores y Directivos que toma ahora más importancia si cabe para que los cargos ejecutivos de cualquier empresa dispongan de la tranquilidad necesaria ante cualquier imprevisto de la actividad de su compañía.

Aquí os dejamos el comunicado íntegro de Globalfinanz:

La Ley 31/2014, de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo ha introducido serias modificaciones en aspectos críticos de la vida empresarial destinados, como el preámbulo de la norma indica, a mejorar la adecuada gestión y la transparencia de las sociedades de capital y especialmente de las sociedades cotizadas.

Los cambios por tanto afectan a las esferas de los dos órganos principales que rigen una sociedad: la Junta General y el Órgano de Administración, en particular en este caso, el Consejo de Administración.

Sin entrar ahora a debatir el interesante recurso que plantea la Ley 31/2014 de reforzar el papel de la Junta General y fomentar su participación en la gestión social (asunto éste que puede dar en el futuro serios problemas en cuanto al equilibrio entre el deber de secreto de los administradores y el derecho de información de los socios –los cuales no tienen obligación alguna de guardar secreto de la información que reciban- a la hora de adoptar determinados acuerdos sociales), queremos centrarnos en este momento en la mayor regulación que se hace de la responsabilidad de los administradores.

Si bien es cierto que la mayor parte de la regulación ahora perfectamente definida venía siendo práctica habitual en nuestra doctrina y jurisprudencia (por ejemplo el concepto del business judgment rule, incluido ahora en el artículo 226.1 LSC, que santifica normativamente el principio de que el hecho de administrar sociedades implica un riesgo que, siempre que se haya tomado con la diligencia debida y en interés de la sociedad administrada, no tiene por qué implicar un daño al administrador), el hecho de estar recogida en una norma con rango de Ley y el haberse especificado con detalle las obligaciones adscritas a los deberes básicos de lealtad y diligente administración, hace que haya que tener una mayor precaución a la hora de adoptar determinados acuerdos o decisiones de gestión de una compañía.

Adicionalmente, la extensión normativa de la responsabilidad de los administradores a los administradores de hecho, a los representantes personas físicas de administradores personas jurídicas y, muy importante, a altos directivos no administradores, hace que la diligencia en cuanto a responsabilidad de los administradores, debe ser mayor aún que la existente anteriormente a esta Ley 31/2014.

Es en este momento cuando un seguro de responsabilidad de administradores y directivos se hace todavía más importante para dar la tranquilidad necesaria a los administradores y directivos de una empresa para que se ocupen, de forma leal y diligente, a defender los intereses de una sociedad y velar por crear valor para sus empleados, clientes, proveedores y accionistas.

Foto: geralt

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