Un Consejo Europeo decepcionante

La última cumbre europea finaliza sin grandes acuerdos y con una pequeña concesión a España en forma de ayuda contra el desempleo juvenil.

rajoy

Cuando se cargan demasiadas expectativas sobre una cita internacional, difícilmente el resultado final cumple con las mismas. El Consejo Europeo celebrado durante los pasados días 27 y 28 de junio es una buena prueba de ello. Considerado como un cónclave crucial para mejorar las ayudas a las pymes y los desempleados, el encuentro ha pasado de puntillas sobre la cuestión y ha aprobado un acuerdo de mínimos que incluye una ayuda económica de dos mil millones para combatir el desempleo juvenil español. El asunto tangencial de la unión bancaria ha vuelto a descolgarse del debate, volviendo a dejar en barrena un objetivo ineludible para la eurozona.

Mariano Rajoy ha tratado de defender los resultados del Consejo en el Congreso de los Diputados. Pese a la línea de liquidez conseguida para mejorar la contratación juvenil en 2014 y 2015, el propio presidente español reconocía que los avances habían sido menores de lo esperado. Conviene señalar que Rajoy ha entablado una extraña alianza con el socialista François Hollande y el socialdemócrata Enrico Letta contra Alemania, Holanda y la Europa más boyante.
El eje Madrid-París-Roma se está caracterizando por exigir más estímulos a la economía comunitaria, entendiendo dichos estímulos como inyecciones masivas de liquidez (como la Reserva Federal). Evidentemente, el centro y el norte de Europa no están por la labor y si no se matizan las posiciones el acuerdo está a años luz de producirse. Un enconamiento de las posturas que propicia que la mayoría de cumbres europeas se despachen sin grandes avances.

Junto con los dos mil millones de euros asignados a España (la partida más generosa de todas), la UE también pondrá en circulación otros cuatro mil millones con el mismo objetivo. Por lo que respecta a la unión bancaria, la cuestión se ha retrasado hasta como mínimo otoño de 2014. Para esa fecha está prevista la creación del Mecanismo Europeo de Supervisión, un organismo que debería evitar los comportamientos previos al estallido de la crisis financiera en 2007. La reducción de las trabas administrativas a las pymes también queda pendiente.

Fuente: El Economista

Foto: Partido Popular de Melilla

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...