¿Qué son las balanzas en economía?

Comercial, por cuenta corriente, de pagos… El concepto de balanza es muy amplio y suele utilizarse a escala nacional para medir los desfases entre importaciones y exportaciones.

BALANZAS

La balanza comercial reduce su déficit, la balanza por cuenta corriente está totalmente equilibrada… Se trata de dos afirmaciones que perfectamente podrían ser titulares en los medios de comunicación en estos días. El concepto de balanza en economía es muy amplio y se presta a distintas acepciones en función de la etiqueta que tenga a continuación. Generalmente, utilizamos el término balanza para hacer referencia a una situación de ingresos y gastos que puede arrojar un saldo positivo o negativo.

Tipos de balanzas

Existen tantos tipos de balanzas como contextos en los que produzcan ingresos y gastos de manera sostenida. Sin embargo, podemos reducir la lista de las balanzas más importantes a las siguientes: comercial, por cuenta corriente, de pagos y financiera. La balanza comercial es sencillamente la diferencia entre ventas en el exterior y compras de productos extranjeros en un país soberano. Dicho de otro modo, la balanza comercial es el saldo que arroja la suma de importaciones y exportaciones en un periodo acotado (mensual, trimestral, anual…).

La balanza por cuenta corriente es muy similar a la anterior pero en este caso se refiere a la actividad de los consumidores y no al país en su totalidad. Esta balanza comprende todas las operaciones financieras realizadas por los ciudadanos de un país, incluyendo las compras y las ventas (así como la percepción o el pago de rentas). Se considera un termómetro bastante fiable de la situación financiera de un país porque cuando está en positivo denota solvencia financiera y cuando está en negativo puede significar un aumento de la deuda privada.

La balanza de pagos es una suerte de combinación de las dos anteriores. En este caso, lo que se contabilizan son las operaciones entre los ciudadanos de un país y los de otro durante un periodo concreto. Aquí se tiene en cuenta que los ciudadanos sean residentes en el país y se miden sus transacciones, permitiendo ver a favor de quién se inclina la balanza entre dos países. Por ejemplo, los residentes de los países más ricos suelen gastar bastante dinero en productos de países más pobres, por lo que la balanza de pagos resulta claramente beneficiosa para los segundos. Las transferencias de rentas también son tenidas en cuenta en esta fórmula, por lo que el envío de dinero a un país subdesarrollado mejora la balanza de pagos de este.

Por último, la balanza financiera da una vuelta de tuerca a todo lo anterior y mide la diferencia entre las operaciones pasivas y activas de ciudadanos residentes y no residentes en un país. Esta balanza permite comprobar las variaciones netas de activos y pasivos, esto es, el saldo que arroja la entrada y la salida de capitales. Como puede verse, aplica conceptos propios de las balanzas anteriores pero los reduce al ámbito del mercado de capitales.

Importancia de las balanzas y situación actual

Ni que decir tiene que todos los países están interesados en que sus balanzas sean positivas o que arrojen el mínimo desfase posible. No obstante, a medida que un país va incrementando su riqueza resulta más difícil mantener sus balanzas en niveles positivos. La balanza más estudiada, la comercial, es uno de los eternos caballos de batalla de los gobiernos occidentales. Con datos de 2015, la mayoría de estos países presentan desfases más o menos importantes.

La balanza comercial de España arrojó un déficit del 2,29%, lo que sin embargo supone una mejoría de dos décimas respecto a 2014 y una notable corrección positiva respecto a los grandes desajustes de la década anterior (como el 9,18% de 2007). Uno de los países desarrollados con mayor déficit comercial es Reino Unido, que cerró 2015 con un desfase entre importaciones y exportaciones del 5,8%. La mejor balanza comercial corresponde a Catar, que en 2014 registraba un superávit del 46,5% (el desplome del petróleo podría haber afectado seriamente a esta estadística).

Las balanzas en el ámbito privado

Lógicamente, la terminología de las balanzas puede utilizarse en el ámbito corporativo o privado con idéntico rigor que en el ámbito estatal. Podemos hablar de la balanza de pagos entre dos empresas aunque las implicaciones sean distintas a las que se dan entre dos Estados. No es algo que se use con frecuencia porque carece del interés que sí tienen las balanzas nacionales, que pueden acabar afectando a toda la población de algún modo (sobre todo si hay déficits).

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