Podemos acerca su programa económico al de la socialdemocracia europea

La nueva formación política modera algunos aspectos de su recetario económico para consolidarse como primera opción de la izquierda española en detrimento del PSOE.

podemos

Pocas semanas después de constituirse oficial y formalmente en partido político, adquiriendo además una estructura relativamente similar a la de las formaciones clásicas (con secretario general y comité ejecutivo en la cúpula de la dirección), Podemos presentó en sociedad su primer programa económico. Una amplia relación de objetivos y propuestas cuyo objetivo es, según la propia fuerza, construir una ‘economía para la gente’. El consenso de los analistas sobre el nuevo texto del partido de Pablo Iglesias es bastante unánime: Podemos busca presentarse como una opción mucho más moderada de lo que apuntaba en el mes de mayo.

De entrada, el partido de moda en España ha renunciado a algunos de los planteamientos que más ataques le habían granjeado. En el nuevo programa no se cita ni una sola vez el concepto de ‘renta básica universal’, que en su lugar ha sido sustituido por una menos ambiciosa pero más asequible ayuda a las familias más depauperadas. Aunque resulta todavía muy difícil cuantificar el alcance presupuestario de esta medida, difícilmente se alcanzarán los 130.000 o 160.000 millones de euros que hubiera supuesto la renta básica. El paso atrás no implica, sin embargo, que su nueva propuesta sea necesariamente viable.

En este sentido, las familias ocupan un puesto bastante importante en el texto, que ha sido elaborado por los economistas Vicenç Navarro y Juan Torres. En la que sin duda se trata de la propuesta más ambiciosa, el programa avanza que Podemos tratará que la Constitución reconozca el crédito como un derecho fundamental de los españoles. Con ello, aseguran fuentes del partido, se conseguirá que la actividad económica no sufra tantos vaivenes al mejorar la financiación de pymes y familias (en este último caso, se estimularía el consumo). En cualquier caso, esta medida requiere un gran consenso parlamentario.

La posibilidad de fijar como derecho constitucional el acceso al crédito es interpretado como una promesa muy difícil de cumplir largo plazo que además obligará a pronunciarse a otras fuerzas progresistas. Ante la dificultad de que Podemos logre controlar dos tercios del parlamento español en las próximas elecciones generales, esta reforma podría requerir incluso de los votos favorables del Partido Popular (dependiendo de cuál sea el resultado de esta formación en las urnas). Por lo tanto, lo que persigue Podemos con este anuncio no es tanto su aprobación como convertirlo en una arma arrojadiza contra sus rivales parlamentarios.

Otro de los elementos que más polémica suscitaban en el programa de Podemos para las elecciones europeas era el del impago de parte de la deuda. De acuerdo con el razonamiento de la formación, el Estado se ha hecho cargo de una importante cantidad de deuda ajena a él y procedente mayormente del sector bancario. En consecuencia, dicha parte de la deuda es ilegítima y el Estado no debería hacerse cargo de ella. El razonamiento, no exento de lógica, sigue vivo en el nuevo programa aunque con matices.

En este caso, Podemos sigue hablando abiertamente de deuda ilegítima. La cuantifica en 130.000 millones de euros, el equivalente al 13% del PIB y a casi el 15% de toda la deuda pública. Lo que cambia es el término para referirse a su impago, que pasa a ser el de reestructuración. En definitiva, se plantea una auditoría general de la deuda pública que dirima exactamente qué parte corresponde a conceptos ‘ilegítimos’ para proceder a cargar su cuenta a los bancos o a realizar incluso algunas quitas selectivas.

El resto del programa presenta contenidos bastante teóricos y algo más moralizantes. Se habla por ejemplo del daño sufrido por el pueblo español a consecuencia de políticas económicas injustas y se aboga por cambiar radicalmente aspectos relacionados con los mercados bursátiles. Paradójicamente, la gran carencia del programa es la misma que afecta al PP o al PSOE. No en vano, Podemos tampoco propone cambiar el modelo productivo español que, en última instancia, es el verdadero culpable de que el impacto de la crisis haya sido tan dramático.

Evidentemente, las reacciones no se han hecho esperar. El PSOE se ha mostrado especialmente beligerante por cuanto teme que Podemos se convierta en la fuerza principal de la izquierda. Según la media de las cuatro grandes encuestas publicadas en noviembre (CIS, Invymark, Sigma Dos y Celeste-Tel), Podemos conseguiría el 24,25% de los votos si mañana se celebraran elecciones generales. El Partido Popular se haría con el 27,57% y el PSOE sería tercera fuerza con el 22,52%.

Vía: El País.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...