Los holandeses rechazan el acuerdo comercial entre la UE y Ucrania: lo que esto implica

El 61% de los votantes se expresan en contra del acuerdo en una consulta no vinculante y con una bajísima participación pero que refuerza el euroescepticismo.

voto

De manera casi secreta para el resto de Europa hasta que se abrieron las urnas, el pasado miércoles 6 de abril se celebró una consulta oficial en los Países Bajos para avalar o ratificar el acuerdo de asociación comercial entre la Unión Europea (UE) y Ucrania. Los resultados de la votación, un holgado triunfo del ‘No’ al acuerdo con el país de Europa del este, suponen un golpe importante al funcionamiento de la UE. Y es que, aunque el referéndum no fuera vinculante, su desenlace deja en evidencia las carencias del proyecto comunitario.

Lo que Holanda ha votado

La convocatoria de la consulta no ha corrido a cargo del Gobierno de los Países Bajos sino de un grupo muy variado de organizaciones euroescépticas (entre ellas figura incluso un medio de comunicación). De acuerdo con la normativa holandesa, eran necesarias 300.000 firmas para poder convocar una consulta de carácter oficial, cifra que los promotores de la campaña superaron con creces (presentaron 440.000). A partir de ahí, el Estado ha tenido incluso que financiar el coste de la votación, unos 30 millones de euros.

Con una más que reducida participación del 32,1% (que supera por los pelos el 30% necesario para que la consulta se considere válida), el 61% de los votantes ha dicho ‘No’ al acuerdo que la UE y Ucrania alcanzaron en 2014. Frente a la clara desmovilización e incluso desinformación de los partidarios del ‘Sí’, que consiguieron el 38,2% de los sufragios, los euroescépticos se han hecho oír. El ultraderechista Partido de la Libertad ha sido el más beligerante en una consulta que trató de presentar como un voto contra la UE.

El euroescepticismo en los Países Bajos

No es ninguna novedad que el electorado holandés -insistimos, la reducida fracción que ha acudido a votar (casi el 68% del censo no lo ha hecho)- suele ser muy crítico con todo lo que llega desde Bruselas. En 2005, Holanda rechazó en referéndum el tratado por el que se establecía una Constitución para Europa, iniciativa que entró entonces en dique seco. El discurso euroescéptico no es muy nítido, alternando críticas a la gestión migratoria y a las políticas económicas. La extrema derecha trata de llevar el debate al control de fronteras y la seguridad. La izquierda radical centra sus críticas en las supuestamente insuficientes políticas sociales.

El europeísmo en los Países Bajos

Si los euroescépticos se hacen oír y logran movilizar a los desencantados con la situación económica o política en general, los europeístas carecen de referentes carismáticos capaces de articular una respuesta contundente en favor de Europa. Los dos partidos que gobiernan en coalición el país, el Partido Liberal (centro) y el Partido Socialdemócrata (centro-izquierda), habían pedido el voto por el ‘Sí’ pero sin hacer demasiada campaña. El europeísmo está desarticulado ante la indiferencia mayoritaria de la población.

¿Qué implica el triunfo del ‘No’?

El referéndum no es vinculante pero el Gobierno no se atreverá a hacer oídos sordos a los resultados. El primer ministro Mark Rutte ya ha confirmado que pedirá a la UE que revise ciertos aspectos del acuerdo para hacer más ‘presentable’ el voto a favor de un parlamento holandés todavía dominado por los europeístas. Los socialistas radicales, que pidieron el voto por el ‘No’, han reaccionado con rapidez destacando que ellos quieren también una revisión del acuerdo, no su anulación.

En un sentido más amplio, el voto de los holandeses puede estimular reacciones similares en otros países. Prácticamente todos los Estados miembros de la UE cuentan con algún tipo de movimiento euroescéptico más o menos importante. El caso más significativo es del Reino Unido, donde el UKIP es la tercera fuerza del país y hace campaña por la salida británica de la UE. Ni que decir tiene que la tensión en Bruselas ante el posible ‘Brexit‘ aumenta considerablemente tras la consulta holandesa. Geert Wilders, líder de la ultraderecha holandesa, pide un referéndum idéntico al de Reino Unido.

¿Tendrá consecuencias políticas en Holanda?

Con anterioridad a la consulta, las encuestas pronosticaban un considerable repunte del Partido de la Libertad. Esta formación ganaría las elecciones y podría volver a entrar en el gobierno como ya ocurriera entre 2010 y 2012, consiguiendo, de paso, su mejor resultado histórico. Es más que probable que este partido rentabilice el éxito de su campaña por el ‘No’ y siga mejorando sus expectativas electorales.

Foto: voto Holanda vía Shutterstock

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