Los 5 grandes mitos de las inversiones

Repasamos esos mitos y leyendas que se cuentan sobre las inversiones y que están lejos de representar la realidad.

Comenzar a invertir no es fácil, pero no es imposible. No obstante, somos conscientes de que son muchas las personas que no confían en este sector y que lo miran de reojo por distintos motivos. Parte de la responsabilidad de esto se encuentra en los mitos de las inversiones, aquellos que circulan por todo el mundo y que suelen hacer que muchas personas se piensen dos veces comenzar a invertir. Hoy vamos a tratar algunos de estos mitos tan habituales.

1. Invertir es como jugar en el casino

Hay quien lo denomina como “azar”, “apostar” y “juego” o simplemente, “gambling”, en inglés. Suelen ser las personas que no entienden qué significa invertir o que piensan que todo consiste en elegir un valor en el que invertir y en poner dinero en él para, luego, “ver qué pasa”. Este es probablemente uno de los mitos más fuertes que hace que muchas personas sientan poco interés en las inversiones.

Y, aunque, como en el azar, para que unos ganen, otros tienen que perder, lo cierto es que invertir es algo muy distinto. En las inversiones, los traders pueden decidir cuándo quieren comprar, por ejemplo, cuando el valor todavía está bajo. Eso implica que comprar acciones e invertir no depende tanto del azar, sino del estudio y el propio conocimiento que tenga cada persona. Si bien también se puede invertir a lo loco sin pensar, lo cierto es que quienes invierten de verdad, lo hacen estudiando mucho el mercado antes de tomar una decisión.

2. Solo los economistas deberían invertir

Otro pensamiento frecuente. Hay quienes piensan que las “personas normales”, aquellas ajenas al mundo de la inversión, nunca deberían acercarse a este tipo de actividad. Se piensa eso por miedo, por desconocimiento o por recelo. Gracias al desarrollo tecnológico e Internet, todo el mundo tiene a su disposición una mayor cantidad de información que ayuda mucho a aprender a invertir.

Solo basta con tener una actitud positiva y querer aprender sobre las inversiones y el mercado bursátil. Para conseguirlo, se pueden usar programas, cursos y todo tipo de contenidos que dinamizan el aprendizaje a fin de alcanzar resultados positivos. No hay que olvidar que, incluso los mejores economistas, han obtenido sus conocimientos en algún momento. Nadie nace sabiendo.

3. Para invertir hay que tener mucho dinero

Otro concepto erróneo, un auténtico mito urbano. Esto es algo de lo que nos convence Hollywood y sus películas. Siempre vemos a inversores con mucho dinero y pensamos que, para invertir, hay que ser como ellos. Pero nada más lejos de la realidad: cualquier persona puede invertir, con más o con menos, pero todas las inversiones son válidas.

Son muchos los inversores de éxito que comenzaron con muy poco y que, poco a poco, fueron aumentando su patrimonio y sus volúmenes de inversión. No vas a hacerte millonario de la noche a la mañana, pero eso también implica que puedes comenzar con una cantidad inicial reducida.

4. Solo hay que invertir en empresas de gran tamaño y estabilidad

No, para nada. Como siempre te decimos, hay que investigar mucho antes de invertir, pero no siempre lo más recomendable es que te limites a las vacas sagradas del mercado. Lo cierto es que lo que haces invirtiendo en grandes empresas y valores estables es exponerte a tener beneficios muy lentamente o incluso a tenerlos en un menor volumen del que te gustaría. A veces, si quieres ganar de verdad, tienes que comprar las acciones o valores de negocios que estén en un momento de calentamiento.

Tienes que aprender mucho y tener cuidado con las ideas preconcebidas. No querrás invertir en una empresa que esté en sobreprecio por mucha fama que tenga, porque seguro que, en poco tiempo, se produce una corrección y su valor vuelve a la estabilidad previa.

5. Invertir es adictivo y lo acabas perdiendo todo

La comparación de las inversiones con el juego y el azar va más allá de lo meramente superficial. Hay quienes lo comparan hasta el punto de atribuir a las inversiones los mismos problemas que tiene el azar. Por ejemplo, hay testimonios de quienes reconocen que, si bien llegaron a tener beneficios invirtiendo, al final lo perdieron todo e incluso más debido a que, después, tomaron malas decisiones.

Y, como es obvio, esto es algo que puede ocurrir. Pero, por ello, hay que estar muy seguros de cada una de las decisiones que se toman y de las inversiones que se llevan a cabo. Uno de los problemas que sí tiene invertir es que genera esas sensaciones de euforia que tienen las apuestas y el azar. Es decir, cuando ganas, te sientes que puedes seguir ganando y que podrías llegar a obtener enormes sumas de dinero. Eso te puede llevar a cometer errores y tomar malas decisiones, así que es recomendable que luches contra esos instintos. Pero, por lo demás, las inversiones están muy lejos de ser comparables con el gambling.

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