Las contrapartidas de la flexibilización en el gasto público

El gasto público no tendrá que reducirse tanto a finales de año. Sin embargo, España deberá hacer ciertos esfuerzos. Parece que la subida del IVA es todo un hecho y que el Partido Popular volverá a tragarse sus palabras y promesas electorales. Mientras tanto, en pleno campo de batalla, Luis de Guindos, ministro de Economía, sigue empeñado en negar cualquier tipo de imposición o compromiso adicional. Bruselas no lo ve así.

Que se aclaren ya. Eso es lo que pide la ciudadanía. Basta de marear la perdiz. Si hay que pagar por pedir el rescate, que lo digan cuanto antes. Ocultar información al pueblo puede ser muy peligrosamente y, electoralmente, un desastre. Es sólo un consejo. Insistir en que los favores de Europa no conllevan ningún tipo de contrapartida es faltar a la verdad. Bruselas ha soltado un poco la soga para que España respire, pero lo ha hecho a cambio de algo. Es cierto que modificar el objetivo de déficit del 5,3% al 6,3% para este año era lo más parecido que podía suceder a poner los pies en el suelo. Todo lo demás, es vivir en un mundo de fantasía. A España se le puede exigir muchas cosas, pero en ciertas cuestiones hay que ser realista y valorar que un exceso de rigor puede ser contraproducente.

España subirá el IVA por presión de Europa

Si desde Bruselas han dado margen de maniobra al gobierno español es porque saben que se puede seguir apretando a la población, aunque sea faltando a las promesas electorales de Rajoy y compañía. La meta que se habían puesto desde Bruselas era muy alta: llegar al 3% de déficit público en España en 2013, cuando se partía de un porcentaje superior al 8% en 2011, parecía algo imposible. La dificultad de llegar al tope del 3% ya la había señalado el Fondo Monetario Internacional, que llegó a afirmar que el déficit se mantendría en el 6% hasta el 2014. Las previsiones no eran buenas, sin duda, y esto ha sido un motivo de peso para rescribir los planes para España. Ahora, el gobierno de Mariano Rajoy tendrá un año más (hasta 2014) para llegar al 3% de déficit público. De esta manera, para el 2013 se puede alcanzar un máximo del 4,5%.

Con esta flexibilización en el gasto público parece más factible que España cumpla con lo prometido. No obstante, para lograrlo en el gobierno han de dejar de lado ciertas promesas electorales. Cuando hace pocas semanas subir el IVA era impensable y considerado como un signo de mala gestión, hoy se justifica este incremento como una medida irremediable. Además, hace palpable una injerencia de la Unión Europea en asuntos de política económica. Mientras tanto el ministro de Economía, Luis de Guindos, sigue sin rectificar y continua negando cualquier contrapartida en este asunto: para él no habrá “más imposiciones” o “compromisos adicionales de ningún tipo”.

Foto: Images_of_Money

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...