La Administración Trump va tomando forma: lo primero que hará el presidente

El presidente electo norteamericano sigue moderando su discurso en materia de inmigración pero se muestra favorable a revisar o derogar los grandes acuerdos comerciales internacionales.

trump

La actualidad informativa global sufrió el pasado 8 de noviembre una de esas sacudidas que siguen sintiéndose mucho tiempo después de producirse. La victoria electoral de un populista en la primera potencia económica del mundo destapó la caja de Pandora de los temores internacionales, dándose por sentado que nada volvería a ser como antes. El aislacionismo en política exterior, el proteccionismo en el área comercial y el control de la inmigración son tres posturas irrenunciables para el futuro presidente. El pasado 21 de noviembre, Donald Trump anunció por fin cuáles serán sus primeras medidas. Algunas tendrán un innegable calado.

¿Adiós al TPP?

El Tratado Transpacífico de Libre Comercio fue uno de los últimos éxitos en materia internacional de la todavía en activo Administración Obama y puso el broche de oro a seis años de negociaciones. Su cometido no es otro que buscar una mayor integración económica en la que se considera una de las áreas más dinámicas en términos económicos del planeta, dado que supone el 40% del PIB mundial. Por ello, potencias del tamaño de Japón, Australia, Nueva Zelanda, Chile, México, Perú y los ‘dragones asiáticos’ suscribieron un histórico acuerdo con Norteamérica que Trump planea abandonar.

Las implicaciones de la ruptura del TPP irían mucho más allá de la vertiente económica, en la que incluso podría afirmarse que el daño sería solo relativo, dado el escaso tiempo de vida que ha tenido el tratado. Más inquietante resulta el claro fortalecimiento de China en una zona con evidentes tensiones territoriales. Está por ver si el resto de países firmantes son capaces de mantener el acuerdo sin el impulso de EEUU, algo que, de conseguirse, sería un golpe notable a la influencia de Washington. Por ello, quizá la maniobra de Trump dañe a su país más que a ningún otro.

El resto de tratados, en cuarentena

Si bien no ha planteado su derogación por el momento, el Acuerdo de Libre Comercio entre EEUU, Canadá y México también ha sido citado por el futuro presidente estadounidense como un texto a modificar. A su juicio, estos tratados destruyen empleo en Norteamérica y no dejan los réditos que cabría esperar. Por su parte, la Unión Europea (UE) podría ver cómo el TTIP queda definitivamente olvidado. En este punto, conviene reconocer la falta de predisposición por parte de importantes países europeos como Francia.

¿Qué hay del muro?

Los gritos de los partidarios de Trump pidiendo que se construyera el muro planteado por el magnate en numerosas ocasiones pueden quedarse, a priori, en un pecado de juventud. Trump ha vuelto a dejar fuera de sus prioridades la edificación de la controvertida frontera electrificada con México, algo que en campaña parecía prácticamente irrenunciable. Nada más conocer su victoria, el republicano dejó el muro fuera de sus intervenciones, lo cual llamó la atención de los analistas. Por ahora, no habrá muro.

¿Y de la deportación de 7 millones de inmigrantes ilegales?

Las cifras que el empresario puso sobre la mesa durante la campaña electoral para cuantificar las deportaciones que llevaría a cabo fluctuaron notablemente. En cualquier caso, de sus palabras se interpretó que 7 millones de inmigrantes ilegales serían devueltos a sus países de origen (México, la mayoría de las veces). Este número no ha dejado de reducirse desde que se confirmó el triunfo frente a Hillary Clinton y el círculo del presidente hablaba hasta hace poco de 3 millones de deportaciones.

Sin embargo, incluso esta cifra puede quedar en papel mojado porque el presidente electo no hizo ninguna referencia a la cuestión en la presentación de sus primeras medidas. Salta a la vista la patente incomodidad de Trump para hablar de estos asuntos ahora que, efectivamente, tendrá la capacidad para abordarlos. La única mención a este tema, bastante indirecta, fue la de que pedirá al Departamento de Estado que revise la política de expedición de visados con el propósito de beneficiar a los trabajadores locales.

Energía con menos regulación

Era otro de los pilares de su programa electoral pese a las críticas internacionales. Trump será más magnánimo con las empresas de ‘fracking’ así como con las que extraen el llamado ‘carbón limpio’, abogando por una menor carga regulatoria. De hecho, propone derogar dos normas vigentes por cada nueva que se apruebe. No habla de los acuerdos de París, simplemente expresa su voluntad de crear más puestos de trabajo.

Vía: El País.

Foto: © actionsports

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 1
Loading ... Loading ...