Guerra en la sesión de control por las cuentas de Castilla-La Mancha

Desde que el mapa español cambiase radicalmente de color el pasado 22 de mayo, fecha de las elecciones autonómicas, el flamante ganador ha hecho declaraciones más o menos acertadas acerca del estado de las arcas públicas de distintas comunidades autónomas, Castilla-La Mancha por encima de todas. Así, el Partido Popular acusó a las autoridades socialistas salientes de haber dejado a la autonomía en «caída libre«, según Maria Dolores de Cospedal, tildándola de ser la «Grecia española».


Estos comentarios no habrían causado tanto revuelo si no fuera porque los populares, con el secretario general del PP en Castilla a la cabeza, Vicente Tirado, no hubiese acusado al PSOE de haber ocultado documentos referentes a las cuentas. Tampoco si las graves acusaciones que afectan a la gestión de las finanzas públicas por parte del partido socialista hubiesen sido contrastadas antes de emitir un veredicto público. Y es que, si atendemos a las informaciones que recoge el diario Público, los populares emitieron sus juicios antes de comprobar los números, información que pidieron una hora después de hacer las polémicas declaraciones.

Desde el Ejecutivo socialista se ha pedido al Partido Popular que se apunte a la política de la prudencia, frenando los ataques contra la solidez de las cuentas autonómicas con el fin de no desbaratar, aún más si cabe, la credibilidad de España frente a los mercados extranjeros. Una premisa que Jose Luís Rodríguez Zapatero demanda como una suerte de nacionalismo. «Piensen alguna vez en el interés general«, ha llegado a afirmar el jefe del Ejecutivo durante la sesión de control.

Por su parte la ministra Elena Salgado ha reconocido que ella misma llamó al líder de la oposición, Mariano Rajoy, con el fin de poner fin a las elucubraciones sobre las cuentas; de hecho, cree en la promesa de «lealtad» realizada desde las filas populares. Hugo Chaves, al contrario, acusó al PP de utilizar esta campaña de desprestigio para, en un futuro inminente, lanzar nuevos recortes sobre los servicios públicos que hoy por hoy son competencia de las comunidades autónomas.

¿Coartada ante futuros recortes?

Ante este panorama, al Gobierno en funciones de Castilla-La Mancha no le ha tocado otra que hacer públicas, ante los medios, el estado de salud de las cuentas, negando rotundamente que existan facturas millonarias por pagar tal y como llegó a afirmar la oposición. La Consejera de Economía en funciones, María Luisa Araújo, ha suscrito la misma tesis que Chaves, al afirmar que poner en tela de juicio las cuentas públicas exagerando el déficit es el paso previo a «todo aquello que el Partido Popular no se atrevió a contar cuando estaba en campaña«: los recortes sociales. No obstante, y pese a que el déficit ha bajado medio punto durante 2011 (1,7% del PIB), que Castilla es la comunidad con mayor deuda pública acumulada durante el año pasado.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...