El déficit de 2014 cumplió el objetivo de Bruselas pero no el del Gobierno

El Estado cerró 2014 con un déficit del 5,7%, por encima del 5,5% fijado por el Gobierno pero cumpliendo con el límite comunitario (5,8%).

montoro

El diccionario de la Real Academia Española define las bravuconadas como ‘dicho o hecho propio del bravucón’, sujeto que es a su vez definido como alguien ‘esforzado solo en apariencia’. Desde luego, la etiqueta que mejor se ajusta al comportamiento del Gobierno español en lo concerniente al control del déficit y la deuda pública es la de ‘bravuconada’. Solo así se entiende que el Ejecutivo se atreviera incluso a fijar un objetivo de déficit por debajo del exigido por Bruselas, anotándose, aparentemente, un tanto.

La realidad, sin embargo, es que el exceso de frenada del Gobierno ha provocado que lo que habría sido un cumplimiento de los objetivos se torne un tanto decepcionante. Si desde las instancias comunitarias se fijaba el límite en el 5,8%, el Ministerio de Hacienda creyó que podría cerrar 2014 con un 5,5% y lo comunicó a los supervisores de la zona euro. La semana pasada conocimos que el dato definitivo se quedaba en el 5,7%, por lo que la bravuconada del Ejecutivo mutaba en mero brindis al sol.

¿Por qué resulta particularmente decepcionante un dato que, objetivamente, parece bueno? Conviene pensar que esta cifra se ha registrado en un contexto especialmente propicio para corregir con más intensidad el déficit de las Administraciones Públicas. Si la economía española creció un 1,4% en 2014 y el paro bajó en términos interanuales por primera vez desde 2007, parece que toda la corrección del déficit se ha debido a factores coyunturales. Dicho de otro modo, el Gobierno se ha acomodado y ha fiado la resolución de los desequilibrios a la mejoría económica.

En cualquier caso, no podemos obviar que, por tercer ejercicio consecutivo, los límites impuestos por Bruselas y los resultados finales de nuestra economía han resultado bastante coincidentes. Preocupa, eso sí, que el Ejecutivo haya desperdiciado una buena oportunidad para darle un mordisco más grande al déficit y a la deuda, acometiendo ajustes en las partidas más desproporcionadas y conteniendo los gastos más prescindibles. No acometer estas acciones aboca al país a futuras sorpresas desagradables.

Vía: La Vanguardia

Foto: ppcv

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...