Diez cosas que quizás no sabías sobre la economía de Estados Unidos

La economía norteamericana es la mayor del mundo pero su funcionamiento es bastante distinto al del resto de países desarrollados, con menos gastos y más diferencias internas.

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Estados Unidos es la economía más importante del mundo desde que a finales del s. XIX superara a su antigua metrópolis, Reino Unido, en capacidad de generación de riqueza. Durante ciento treinta años, la economía global no ha sido comprensible sin el liderazgo norteamericano, lo cual ha tenido efectos claramente positivos pero también ha generado no pocas consecuencias negativas. A continuación, te mostramos diez características históricas o actuales de la economía estadounidense que probablemente te sorprendan pero que, sin duda, te ayudarán a comprender su funcionamiento.

1. Desigualdad económica

Contrariamente a la mayoría de países occidentales, Estados Unidos presenta importantes diferencias económicas entre sus Estados. Ello se explica por los diferentes modelos productivos imperantes en cada región, por factores históricos y por la práctica ausencia de inversiones federales que persigan la convergencia entre los Estados. Y es que, de acuerdo con la mentalidad norteamericana, lo injusto no es mantener estas diferencias, sino obligar a los trabajadores de una región a financiar el desarrollo de otra.

2. La ‘guerra’ de estados

Otra diferencia importante en lo que a la organización territorial se refiere es que los Estados pueden entablar una verdadera guerra fiscal entre ellos, compitiendo por atraer inversiones empresariales bajando impuestos. Alaska cuenta con el marco fiscal más laxo mientras que Nueva York sobresale por arriba. Eso sí, existen una serie de tributos federales comunes.

3. Poca presión fiscal

En cualquier caso, la presión fiscal es bastante baja en todo el país. La suma de los impuestos indirectos federales y de los estatales apenas alcanza de media el 12,6% en el Estado con más gravámenes (Nueva York) según los datos de la organización Tax Foundation referentes a 2011. No hay que olvidar que el Impuesto sobre la Renta arranca en el 10% y tiene un tipo máximo del 39,6%, muy por debajo de Europa (en España, antes de la reforma fiscal, el tramo más alto superaba el 50%). Además, las deducciones fiscales son bastante numerosas en algunos territorios.

4.El estado de los servicios públicos

El abismo o precipicio fiscal es otra característica específica de Norteamérica. Se trata de un escenario en el cual el Gobierno se ve obligado a cerrar servicios públicos porque ha sobrepasado los niveles de gasto presupuestados, algo así como una suspensión administrativa. Para evitar esta situación, el Congreso debe aprobar un aumento del techo de gasto (es decir, más deuda), lo cual siempre es muy conflictivo si los republicanos tienen la mayoría parlamentaria.

5. Un gran mercado interno

Las dimensiones geográficas del país propician que su grado de autonomía en muchos ámbitos sea bastante superior al del resto de países desarrollados. Paralelamente, su mercado interno es el más grande y dinámico del mundo, lo que asegura una gran demanda para la mayoría de productos. Esta es una de las claves de su solidez económica.

6. Un paraíso del emprendimiento

La Administración central no influye apenas en la consolidación o el cambio de los principales modelos productivos del país. Ello permite que sean los propios ciudadanos quienes apuesten por los sectores que consideran más atractivos, valorando muy positivamente la innovación. Silicon Valley es el paradigma del emprendimiento estadounidense pero existen muchos ejemplos más pequeños y diversificados.

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7. El gasto público

El gasto público de Estados Unidos se ha mantenido en niveles históricamente más bajos que el resto de países desarrollados, aunque presenta una línea ascendente en las últimas décadas. En 2013 suponía el 36,6% del PIB, siendo el gasto en Sanidad (22% del total) el más importante. Para contextualizar estos datos, basta señalar que en Francia el gasto público alcanza el 57,2% del PIB y que en otros ocho países europeos supera el 50%.

8. Déficit comercial

A pesar del amplio mercado exterior de los productos norteamericanos, el mercado estadounidense también presenta una fuerte demanda de artículos de importación. Ello se traduce en que el déficit comercial del país sea bastante acusado, alcanzando el 4,51% en 2014. Entre los países desarrollados, solo Reino Unido registró un agujero mayor.

9. Escepticismo al intervencionismo

La mentalidad estadounidense es bastante crítica con la intervención del Estado en la economía. Por ello, reformas como el Medicare, tan ‘lights’ desde la perspectiva europea, encuentran siempre una fuerte oposición social. El último plan de Obama contra el cambio climático ya ha comenzado a generar manifestaciones en contra.

10. La izquierda, con pocas opciones

Fruto de todas estas connotaciones tan arraigadas en la sociedad norteamericana, las posiciones de izquierda cuentan con un peso electoral muy limitado. En la historia del país se cuentan con los dedos de una mano los candidatos progresistas (según los parámetros europeos) que han alcanzado la presidencia.

Foto: Svetlana Lukienko / Pincasso

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