La verdad sobre los eurobonos

Los eurobonos son la solución más demandada por parte delos agentes europeos para acabar con la crisis de la deuda. Son muchas sus ventajas, pero su implantación no está exenta de problemas.

En las últimas semanas se están dando pasos significativos de cara al diseño de los llamados ‘eurobonos’, esto es, la creación de un bono europeo capaz de absorber la creciente deuda y aplacar la crisis. En este sentido, el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha puesto de nuevo el debate sobre la mesa. Pero ¿qué suponen los eurobonos? ¿Contribuirá a apaciguar las primas de riesgo de los países periféricos?

Sede del Banco Central Europeo en Bruselas

La primer a piedra para la creación de los eurobonos arrancó a raíz del segundo rescate griego, el pasado 21 de julio, en el cual se acordó la flexibilización del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) para habilitarlo con el fin de que pueda comprar deuda en el mercado secundario, una decisión, no obstante, que todavía está pendiente de ser aprobada en los respectivos parlamentos nacionales del Eurogrupo.

Algunos expertos consideran que dicho fondo podría utilizarse como punto de partida a partir de la cual se crearía el denominado Tesoro Común, lo que no queda claro es quien debería ser el órgano encargado de emitir o comprar deuda. Algunos analistas apuntan a que sea el propio Banco Central Europeo. De hecho, la institución comunitaria ya ha comprado deuda en el mercado secundario en la crisis de deuda de los periféricos. Sin embargo, algunas voces abogan porque sean los propios tesoros nacionales los encargados de dicha tarea. Aun así, según fuentes comunitarias, la UE está preparando el germen de lo que podría convertirse en una agencia europea de la deuda.

Entre las principales ventajas de los eurobonos se cuenta el beneficio directo a los países periféricos, aunque también podría servir para reducir los costes de financiación de la eurozona, además de suponer un importante incentivo para controlar el límite de endeudamiento público del 60 por ciento, tal y como fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Además, aumentaría la liquidez y facilitaría las bases para el establecimiento de una unificación fiscal en la eurozona.

Sin embargo, está claro que el camino hacia los eurobonos no va a ser un camino de rosas. Son varios los contratiempos que deberían consensuarse antes de poner en marcha tal medida, como el porcentaje de los impuestos que irán a parar a la caja única, los mecanismos de control o la pérdida de soberanía fiscal por parte de los estados miembros. Y es precisamente la urgencia de la medida lo que la hace más controvertida, puesto que, de aprobarse, entraría en vigor en unos dos años, un tiempo que muchas economías no pueden permitirse el lujo de esperar.

Foto:  DaveOinSF, en wikimedia commons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...