Los niveles de polución que respiramos están por encima de lo legal

El incumplimiento de los niveles máximos de polución en el aire de nuestras ciudades puede suponer importantes multas por parte de la UE, además de un perjuicio para nuestra salud. ¿Qué soluciones eficaces se pueden tomar al respecto?

La población se concentra en las ciudades y en las ciudades hay numerosos elementos contaminantes que contribuyen a un aumento de la polución. Bajo estas premisas, no resulta extraordinariamente sorprendente que en España más de un tercio de la población respire aire con altos niveles de polución, unos niveles que se encuentran por encima de lo que la Unión Europea ha establecido como “legales”. Más bien es una cuestión de aceptabilidad que de legalidad, ya que lo que está en juego es la salud de las personas y para preservarla hay que establecer unos límites de contaminación que se puedan asumir sin perjudicarla.

La polución afecta a las ciudades, pero también al campo

Según un informe elaborado por Ecologistas en Acción, más de 17 millones de personas viven en España con unos niveles de polución por encima de los 40 microgramos por metro cúbico que establece como límite la UE (si nos atuviéramos a lo que plantea la Organización Mundial de la Salud, que tiene un límite más bajo, estaríamos hablando del 87% de la población, no del 37%). Por ejemplo, la zona de Cuatro Caminos de Madrid registra unos 54 microgramos y el Paseo de Gracia de Barcelona 64 microgramos por metro cúbico.

La polución consiste en la concentración en el aire de diferentes tipos de gases, minúsculas gotas y partículas que hacen disminuir su calidad. Estos elementos provienen generalmente de los tubos de escape de los motores de los vehículos, tanto terrestres como aéreos, por la industria y la construcción. A nivel del suelo, el mayor contaminante es el ozono, que se crea cuando los gases liberados tras las combustión en los motores interacciona con la luz solar. En personas con una salud normal, la exposición a la polución no supone en principio un grave problema (si ésta está en unos niveles racionales, aunque los efectos a una exposición prolongada se están estudiando), pero sí que tienen que tener especial cuidado las personas con problemas respiratorios, los niños y las personas mayores.

Ante esta situación, las voces más críticas consideran que es lamentable que los planes para reducir la contaminación atmosférica en las ciudades no se estén cumpliendo. Critican que las medidas que se toman en este sentido no sean más que meras recomendaciones, como la de utilizar el transporte público en lugar del particular, o acciones contrastadamente ineficaces, como la reducción de la velocidad en las entradas de algunas capitales. La clave quizás estaría en fomentar el uso de trenes y autobuses con una reducción de las tarifas y un aumento de la frecuencia, crear más carriles BUS (para vehículos de alta ocupación)  y bici, crear tasas para los vehículos más contaminantes que se dirijan al centro de las ciudades o incluso fomentar el teletrabajo para evitar desplazamientos diarios.

Foto: toxickore en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...