Los hombres basura invaden Barcelona

Los conocidos como trash men del escultor alemán H.A Schult han estado en una playa de Barcelona para denunciar la degradación que ha sufrido el mar.

Octubre ya está aquí y los días de sol y playa nos parecen lejanos aunque no podemos dejar pasar la oportunidad para recordar el Día Marítimo Mundial, que se celebró el pasado domingo 28 de septiembre. Fue un fin de semana caluroso, ideal para apurar los últimos días de playa, aunque los bañistas que fueron entre los días 26 y 28 a la Playa del Somorrostro del Barcelona se encontraron con una sorpresa: un ejército de hombres basura, los conocidos como Trash Men.

Se trata de una de esas iniciativas a caballo entre el activismo medioambiental y el mundo del arte, detrás de la que está el escultor alemán Hans-Jürgen Schult, más conocido como H.A Schult. Latas, papel o cables han sido algunos de los materiales utilizados por el escultor para crear al centenar de trash men que han estado en la playa barcelonesa, un auténtico ejército a tamaño real, ya que cada estatua medía 1’80 de altura.

La obra de Schult está estrechamente ligada al conocido como arte de acción. Entre sus acciones más célebres están inundar de diarios la plaza de San Marcos, en Venecia, o empapelar el edificio de Correos de Berlín con 100.000 cartas de amor. Por su parte, los trash men empezaron a expandir su mensaje ecologista en el año 1996, cuando el ejército de basura inició la gira Trash People en la que visitó París, Bruselas, China, Nueva York, Egipto o la Antártida.

En junio de 2007, la Plaça Reial de Barcelona se convirtió en parada de este tour por los cinco continentes. Aunque su última visita a la ciudad condal no se ha enmarcado en la gira, no ha perdido el mensaje ecologista que transmite ya que forma parte de la campaña ‘Save the beach‘ con la que se quiere denunciar la degradación del mar. Sus organizadores optaron por Barcelona porque se ha convertido en ?una ciudad modelo en cuanto a su proyecto de calidad medioambiental?.

Cuidar de las playas es tarea de todos, y algunos ayuntamientos han puesto en marcha iniciativas llamativas para concienciar a los bañistas sobre ello. Es el caso de las playas de Platja d’Aro, en Girona, donde se instalaron chicles, colillas, tapones de botellas o cáscaras de pipas 20 veces más grandes de lo que son para llamar la atención sobre el problema.

Fuente: El Periódico

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...