El peligro de los Compuestos Orgánicos Volátiles

Los Compuestos Orgánicos Volátiles alteran las funciones de las plantas como la fotosíntesis, provocan el smog y hacen que los árboles sean más sensibles a sequías o heladas.

Cuando hablamos de los contaminantes del aire, muchas veces nos fijamos exclusivamente en el dióxido de carbono y pasamos por alto otros contaminantes con graves efectos sobre el medio ambiente y las personas. Uno de estos contaminantes que podríamos considerar ignorados son los Compuestos Orgánicos Volátiles, los COV, entre los que destacan el formaldehido, el percloroetileno, el acetato de etilo, el tolueno, el xileno o el clorobenceno.

Se trata de unos compuestos presentes en muchos productos de nuestro día a día, como los aromatizantes, la laca, las pinturas o los disolventes, el lavado en seco de la ropa; y las emisiones de COV se generan en muchos ámbitos industriales como la fundición de chatarra, la fabricación de acero o la quema de gasolina. Por eso, uno de los objetivos para mejorar el aire que respiramos es eliminar contaminantes como los COV.

El carbono también está presente en los COV, junto a elementos como el hidrógeno, el oxígeno, el azufre, el bromo o el flúor. A estos compuestos no les cuesta nada convertirse en gases o vapores, y ahí empieza el peligro. Uno de sus primeros efectos es el smog fotoquímico, esa capa de contaminación que hay en muchas grandes ciudades fruto de la reacción de los COV, la luz solar y otros contaminantes atmosféricos.

El problema del smog es especialmente crítico en verano, cuando llegan más rayos de sol y las temperaturas son más altas, lo que contribuye a agravar el problema. Los COV también tienen sus efectos en los ecosistemas naturales, ya que alteran la fotosíntesis, el crecimiento y metabolismo de plantas o hacen que los árboles sean más sensibles a heladas, calor y sequía.

Siempre que se habla de eliminar COV no se tienen en cuenta solo los efectos sobre la naturaleza, también sobre nuestro entorno y las personas. Por ejemplo, la acumulación de los contaminantes hace que se produzcan desperfectos en algunos edificios, monumentos o materiales, acelerando su deterioro; y en otros casos provocan la aparición de olores desagradables para las personas.

Respecto a los efectos de los COV sobre la salud humana, dependen de cada persona y de la exposición. Por ejemplo, fumadores, trabajadores industriales o personas expuestas a la circulación de vehículos tienen más probabilidades de sufrir sus efectos. Entre los problemas más comunes que provocan están alergias, dolores de cabeza, mareos y náuseas o irritación en ojos y vías respiratorias, que pueden derivar en lesiones de hígado, riñones o del sistema nervioso central e incluso cáncer.

Foto: steven.buss

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, media: 4,50 de 5)
4.5 5 2
Loading ... Loading ...