El cambio climático provoca 144 millones de refugiados

El cambio climático ha provocado que 114 millones de personas se hayan convertido en refugiados en el último lustro, tanto en su propio país como al otro lado de la frontera.

Tormentas e inundaciones que asolan con poblados y campos enteros, sequías que dificultan el cultivo de la tierra, inundaciones que arrasan con todo a su paso… Podrían ser imágenes de la Tierra en el año 2050, pero no. Son los efectos del cambio climático que ya se sienten sobre nuestro planeta, y que en los últimos cinco años han provocado 144 millones de refugiados en todo el mundo, según un informe que han publicado la Universidad de las Naciones Unidas y el Centro Noruego para los Refugiados.

Podemos encontrar dos tipos de refugiados climáticos, aunque todos ellos comparten problemas como la falta de atención, muchas veces debido a que no se les reconoce la condición de refugiados, y la dificultad para conseguir ayuda. Es el caso de los refugiados internos, por lo general habitantes de países pobres, a los que su propio país no ofrece ningún tipo de ayuda y ni siquiera los tiene en cuenta como refugiados.

Si refugiarse en su propio país es difícil, tampoco es mucho más fácil cruzar la frontera y pedir asilo en los países vecinos, pese a los intentos como la Iniciativa Nansen, que en 2012 buscaba la creación de un sistema internacional de cooperación y ayuda que todavía no han asumido muchos países. Las agencias de cooperación internacional no ofrecen la misma consideración a los refugiados climáticos que a los políticos, por mucho que a veces son condiciones paralelas, por lo que no pueden acceder a determinados programas.

Antes decíamos que la mayoría de los refugiados climáticos proceden de países pobres, y uno de los mejores ejemplos lo encontramos en el cuerno de África. Entre 2008 y 2012 más de 1’1 millones de personas abandonaron Somalia, Eritrea, Yibuti o Etiopía (países que aparecen en las clasificaciones de naciones más pobres del mundo) con destino a los vecinos Yemen, Uganda, Tanzania o Kenia. Las predicciones del IPCC para la zona hablan de un aumento de las lluvias y unas sequías más graves, por lo que el flujo de refugiados no dejará de crecer.

Llegados a este punto, nos preguntamos como actuar ante esta situación. Desde el Consejo Noruego para Refugiados Nina M. Birkeland explica que hay una «necesidad de protección más predictiva y de asistencia«, y añade que las actuaciones deberían empezar en las zonas más afectadas por el cambio climático. Birjeland también alerta sobre un clima cada vez más extremo, que aumentará la cantidad de desplazados por culpa del clima.

Vía: El País

Foto: European Comission DG ECHO

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...