Como ayudar frente a un vertido de petróleo en el mar

Cuando ocurren derrames de petróleo en mar abierto son muchas las especulaciones que existen, sin embargo a pesar que se sobredimensionan los impactos ecológicos y también socio económicos, este es un proceso reversible del que la misma naturaleza se encarga de restaurar.

No es fácil ver escenas de animales marinos muertos en la costa de alguna playa producto de algún derrame de petróleo en el mar. En definitiva, son imágenes que nos hacen reflexionar acerca de la gran irresponsabilidad que ejerce el hombre en la naturaleza a medida que sigue desarrollándose a nivel industrial; sin embargo, se debe tener claro que estos daños suelen ser resueltos por la naturaleza y lo que debemos hacer los seres humanos expectantes es más bien, ayudar a este proceso procurando no causar más daños al mismo ecosistema.

De hecho, se piensa que lo mejor es acelerar cualquier labor de limpieza pero en realidad, lo que se debe hacer es no precipitarse en este tipo de decisión, puesto que este proceso de restitución debe ser lento; esto quiere decir que se debe estudiar y analizar la mejor forma de limpieza según sea el producto que se ha derramado, así se podrá tomar una decisión adecuada evitando un daño mayor.

Por tanto, lo que se debe tener siempre claro es que la operación de limpieza debe incluir sobre todo la seguridad de las personas que están involucradas en ella. Esto quiere decir que su seguridad dependerá sobre todo de que se evite el contacto de manera directa y continuada del fuel y también en evitar resbalones, caídas o tropiezos. Además es importante señalar que mientras más tiempo pase el fuel que queda en la costa envejece y pierde la categoría de peligroso que se encuentra en sus componentes volátiles.



Otro aspecto a considerar tiene que ver con la minimización de residuos los que se relacionan con la operación de limpieza, es decir tanto del propio producto recogido como de los trajes y herramientas que se emplean en dicha recogida.  Así, lo más conveniente es que se establezcan estrategias para reducir estos residuos, así como también en lo que respecta a la descontaminación y reutilización o eliminación de los mismos, cuando sea necesario. De hecho, lo menos aconsejable es que se excaven balsas para depositar el fuel u cualquier otro residuo, a menos que se haga de manera transitoria y una vez que se asegure que no se afectara la capa freática. De otro lado, se debe tener en cuenta que el terreno que esté luego debe ser sometido a una tarea de limpieza por lo que en dichas operaciones, deberá evitarse, también, extender o sepultar los residuos de manera involuntaria.

Es importante recalcar que a raíz que se dio el hundimiento del Torrey Canyon, se sabe que la mejor manera para conseguir recuperar el ecosistema de manera rápida es recoger el fuel manualmente, así la acción sea pesada y muy laboriosa.

De otro lado, se encuentra el caso del Exxon Valdez, un ejemplo extremo debido a las condiciones ambientales las mismas que hicieron que se necesiten años para su limpieza total y que además se necesitó el uso de agua caliente a presión para que el litoral rocoso quede totalmente limpio. Así, en algunos otros lugares de la zona afectada necesitaron de procesos de biorremediacion que tuvieron cierta eficacia ya que estos procesos siempre dejan residuos (por ejemplo los asfaltenos) que las bacterias no pueden degradar.

Así, las acciones a realizar serán:
La hidrolimpieza a presión y la temperatura adecuadas con la preservación de la vida de dicha zona.
La limpieza a presión (usada con el Exxon Valdez)
Limpieza a mano (usada en un derrame frente a  Corea y donde inclusive se utilizó pelo humano)
Biorremediación, o adición de fertilizantes (N, P, Fe), estos ayudarán a equilibrar el exceso de carbono que aporta el medio debido al petróleo, lo que facilita su degradación por la microbiota petroleolítica. Esta microbiota puede localizarse en la que coloniza de manera espontánea el espacio afectado, o reforzando con siembras que proceden de cultivos masivos preparados especialmente con recursos muy simples. Al miso tiempo, este refuerzo puede contener únicamente a especies autóctonas o incluir alóctonas que cumplan las siguientes restricciones:

1) que  no sean  modificadas genéticamente,
2) que no sean fotosintéticas,
3) que no sean parásitas,
4) que no sean productoras de esporas u otras formas de resistencia.

Así, la biorremediación se aplica a roquedos, así como también a sustratos arenosos una vez que se ha agotado la eficacia de los métodos de recogida. En este último caso, lo más probable es que aunque la arena parezca totalmente limpia esta contenga restos que no sean detectables de manera  visual  como por ejemplo los hidrocarburos que son más persistentes (poliaromáticos), y que representan efectos nocivos aun a niveles que solo pueden detectarse a través de métodos analíticos finos.

Finalmente, la repoblación puede llevarse a cabo con dos objetivos diferentes:

En primer lugar como variante de la biorremediación o de manera conjunta con esta, lo que a su vez podría implicar la dispersión de especies preparadas para absorber los residuos de los métodos de hidrolavado o las probables escorrentías de la biorremediación. Así, tenemos a  potentes filtradores como el mejillón, o sedimentívoros de conocida resistencia a la contaminación por petróleo, como los poliquetos, que son las formas más adecuadas para esto.

En segundo lugar como repoblación en sentido estricto, que quiere decir como un recurso para  apresurar la recuperación de la estructura biótica de los sustratos afectados. Esto a su vez puede implicar desde la dispersión de propágulos vegetales que otorguen una adecuada heterogeneidad espacial, hasta el dragado de sedimentos de zonas libres de impacto y traslado a las áreas objetivo.

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