Cerradas varias playas de Asturias por un vertido de fuel

Un derrame de diez toneladas de fuel que proviene de la rotura de una tubería en la central térmica de Aboño ha ocasionado una marea negra en las costas del municipio asturiano de Carreño que se ha visto obligado a cerrar cinco de sus playas al baño, por localizarse numerosos restos de combustible.

Cinco playas de Asturias han tenido que cerrarse al baño tras localizarse numerosos restos de combustibles derivados de una rotura de una tubería en la central térmica de Aboño, que ha provocado una marea negra de diez toneladas de fuel que se ha expandido en el litoral del municipio asturiano de Carreño.

Calificada como una situación importante, el gobierno regional ha tenido que activar, por primera vez, el Plan de Contingencia por Contaminación Marina Accidental a las 11:15, y después de evaluar plenamente las circunstancias, a la 1:20 del medio día se ha pasado al nivel uno de alerta. Nada más detectar el derrame, la empresa propietaria de la central intentó aislar la tubería para intentar derramar lo menos posible y contenerla en la red de recogida de aguas pluviales, sitio donde primeramente se preveía recoger todo el fuel para tratarlo posteriormente.

La principal causa ha sido que el combustible se coló por una arqueta que comunicaba con el sistema de refrigeración de la central que tiene contacto directo con la ría de Aboño. Por lo tanto, a partir de aquí, todo el vertido de fuel salió a alta mar que lo arrastró hasta las playas.

Según el consejero de la presidencia, Guillermo Martínez, se está trabajando desde varios frentes. Se ha desplazado personal especializado en limpieza industrial que han comenzado a trabajar en la limpieza de las playas afectadas. Unos 60 operarios se han desplazado: 21 en la Playa de la Palmera, 13 en el Traqueru, 16 en Xivares y Peña María y otros 6 en Carranques.

Por otro lado, también se ha intentado controlar el vertido desde el mar con dos embarcaciones de salvamento marítimo que están usando disolventes para dispersar el combustible. Asimismo, se han instalado dos barreras de contención situadas en la bocana del puerto de Candás y en la playa de la Palmera para impedir la llegada de más fuel oil a la costa.

Ángel Riego, alcalde de Carreño responsabiliza directamente a la empresa Hidrocantábrico e informará del suceso en la Comisión del Personal del Ayuntamiento para debatir medidas a tomar por parte del Consistorio. De todas formas, el alcalde ya ha hablado con los responsables de la cofradía de pescadores, los cuales están indignados por el suceso y no van a dudar en denunciar a la compañía responsable.

Después de hablar del panorama tan negro que se ha quedado en las playas y los primeros animales fallecidos, el alcalde Riego ha confesado: «en la época en que estamos, necesitamos que esto se solucione con eficacia, y que se puedan abrir las playas cuanto antes».

Fuente / Cadena Ser

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