Métodos de Análisis de Estados Financieros

El análisis de los Estados Financieros es una herramienta que nos permite determinar ciertos parámetros para medir el funcionamiento operativo de la empresa y poder determinar si vamos a invertir o no en ella comprando acciones.

El proceso de análisis consiste en la aplicación de un conjunto de técnicas e instrumentos analíticos a los estados financieros para deducir una serie de medidas y relaciones que son significativas y útiles para la toma de decisiones. Para ello se emplean una serie de técnicas, las cuales comprende la comparación, el análisis estructural, empleo de números índice, el análisis mediante gráficos y la aplicación de ratios; también puede emplearse el sistema Dupont, el cual comentaré en un posteo posterior.

La primera técnica conocida como la comparación consiste en determinar las semejanzas y diferencias existentes entre las distintas magnitudes que contienen los Estados Financieros y específicamente el Balance General, la idea es ponderar su cuantía en función de valores absolutos y relativos para diagnosticar las variacionesque se hayan producido. Puede ser aplicado en un año o comparando varios años consecutivos, recomiendo este último método que mostrará un comportamiento más real de la empresa en relación a sus partidas.

Para comparar una cuenta, puede emplearse como referencia el importe total del Activo, del Pasivo o de los Resultados; asimismo puede compararse el total del Patrimonio, los balances actuales con los anteriores o comparar nuestros balances con los de otras empresas o estándares de referencia en el sector en que se participa.

Por su parte el método del análisis estructural o método de porcentajes, se emplea disponiendo verticalmente la composición relativa de activo, pasivo y resultados. Tiene una significación extraordinaria en el análisis de balances, pero con todo ello, no debemos prescindir de los valores absolutos, cuyo estudio es necesario para ponderar mejor las oscilaciones de los porcentajes; éstos pueden variar en un sentido y los totales en otro. Si disponemos de porcentajes de referencia del sector o de empresas similares que sean competencia este tipo de análisis se torna importante y útil para tomar decisiones.

El sistema de aplicación de números índice o método de tendencias, consiste por su parte en estudiar la tendencia de cada grupo de cuentas o de éstas entre sí, tomando como base un ejercicio normal el cual debe tener la característica de demostrase como estable con pocas variaciones; en el caso de no existir dicho ejercicio o de ser difícil de determinar puede tomarse como base de cálculo el promedio ponderado de una serie de años. La cifra base inicial de comparación se hace, por lo general, igual a 100 y, el resto de los números, en tantos por ciento del primero, con lo que se facilita una rápida visión de conjunto de los aumentos y disminuciones correspondientes. Tiene especial aplicación para dar a conocer las tendencias.

Por su parte los métodos que emplean la representación gráfica son aquellos que nos muestran los datos contables mediante gráficos de superficie u otras formas que incluyen dimensiones conforme a ciertas normas d diagramación estadística. Se utiliza para hacer resaltar determinadas relaciones o interpretaciones.


Por último el método que emplea ratios relaciona diferentes elementos o magnitudes que puedan tener una especial significación. Un ratio, como señalamos en otro posteo, es una relación entre dos elementos característicos de la gestión o de la explotación de la empresa, siendo estos números relevantes y proporcionales, con la característica de poder informan sobre la economía y marcha de la compañía.

La idea de este sistema de análisis es conocer de forma sencilla, a partir del Balance o del Estado de Resultados, el comportamiento futuro de la empresa, de ahí su carácter fundamentalmente cinético, siendo pues, necesario hacer intervenir factores ajenos a estos Estados Financieros.

Todo ratio debe ser empleado de manera ordenada y ha de ser sustanciales y significativos, con la característica fundamental de ser sencillos (para que sean útiles), racionales (deben considerar una relación de causa efecto entre los dos términos de la relación que comparan) y poco numerosos; sobre todo si están destinados a la dirección de la empresa. Se deben emplear los ratios para analizar la gestión comercial, financiera, de inversión y rentabilidad, seleccionando los que tienen influencia decisiva en el control de gestión y de forma que no estén influenciados por fluctuaciones monetarias o por cualquier otra variación que pueda desvirtuar su realidad.

Una sencilla clasificación de los ratios para ser empleados en este método es agruparlos por su origen, por la unidad de medida, por su relación y por su objeto.

Los ratios clasificados por su origen pueden ser también internos, y se relacionan directamente con la compañía pero calculados con relación a períodos distintos. Los externos por su parte, son los que pertenecen a empresas del mismo sector económico.

Una correcta interpretación de los ratios no se puede hacer de forma mecánica por el valor matemático que arrojan, para ello hay que comparar los resultados con un estándar interno o externo a la empresa. Los estándares internos están relacionados con nuestros datos reales actualizados y corregidos, mientras que los estándares externos corresponden a los valores proporcionados por otras organizaciones similares a a la nuestra y con una situación económico financiera muy parecida.

La comparación entre empresas deberá hacerse tomando en cuenta el mayor número posible de compañías del sector, pero tomando en cuenta las técnicas contables aplicadas para no distorsionar el resultado. En todo caso, procede emplear ratios-tipo que son los correspondientes a las empresas que presentan situaciones determinadas y consideradas como mejor dirigidas. Los ratios piloto pueden ser sustituidos por un ratio-medio que exprese la situación de aquellas empresas que presentan situaciones semejantes. Para su determinación puede utilizarse la fórmula estadística de la mediana, con el cual se evitará un desnivel en los resultados. Sin embargo, la idea de crear patrones de comparación en base a varias empresas similares y con ello obtener datos tipo para emplearlos en las comparaciones no se descarta.

Las técnicas de análisis indicadas anteriormente no se emplean en forma aislada, mas bien es conveniente aplicarlas de manera conjunta, de esta manera los resultados que se obtengan pueden ser validados y relacionados entre sí, ello nos llevará a obtener mejores datos para tomar decisiones de inversión correctas.

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