10 consejos para invertir en renta fija pública

Invertir en deuda pública implica conocer algunas particularidades como la relación rentabilidad/riesgo o la información que muestran las agencias de ‘rating’ y las primas de riesgo.

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La renta fija ha sido sinónimo de seguridad y buena rentabilidad durante los últimos años. Esta imagen se rompió a mediados de 2015 y por ello los inversores deben extremar las precauciones a la hora de colocar su dinero en estos activos. A continuación te mostramos diez recomendaciones para invertir con criterio en este campo.

  1. Busca la mejor relación seguridad-rentabilidad: no hay atajos ni trucos que nadie más conoce, si deseas asegurar tu dinero vas a tener que renunciar a grandes rentabilidades. Si prefieres sacarle el máximo rendimiento a tu capital, ineludiblemente tendrás que asumir riesgos. ¿El consejo? Busca la deuda con mayor rentabilidad entre las que cuentan con una calificación crediticia similar (AAA, AA+, Aaa…).
  2. No te dejes guiar por los mensajes políticos: los políticos están para vender su gestión o para criticar la de su rival. En consecuencia, cualquier referencia política a la solvencia de un país o a la seguridad de su deuda debe ser puesta en cuarentena vaya en la dirección en la que vaya. Si un alto cargo quiere vender los bonos de su país, comprueba que existan informes independientes que avalen sus palabras. Como consejo complementario, las valoraciones que realiza el Eurogrupo sobre la situación financiera de cada país suelen ser acertadas. Las del FMI, no tanto.
  3. La rentabilidad no siempre recoge el riesgo: la acción de los bancos centrales ha distorsionado los parámetros del mercado secundario de deuda pública, sobre todo los de la zona euro. Así, podemos encontrarnos con letras o bonos cuyos intereses no están en absoluto relacionados con el riesgo país. Por ejemplo, el bono a diez años de España cotiza en el entorno del 1,7%. Esta rentabilidad resulta a todas luces insuficiente para compensar los riesgos inherentes a invertir a tan largo plazo como a una década vista. Por supuesto, el 0,3% que ofrece el ‘bund’ alemán también está distorsionado. Tenlo presente.
  4. Conoce las calificaciones de la deuda: tal y como referíamos en el segundo punto, las calificaciones que las agencias de ‘rating’ son un buen termómetro para calibrar una posible inversión. No obstante, debes saber que la forma de medir la calidad de la deuda no es igual en todas las agencias. S&P y Fitch utilizan letras mayúsculas pero Moody’s alterna mayúsculas y minúsculas. La deuda con calificaciones inferiores a BBB y Baa se considera ‘bono basura’.bolsa
  5. Comprar a otros inversores, sí pero con precaución: para adquirir títulos de deuda pública no es estrictamente necesario acudir a las emisiones gubernamentales. Es posible adquirir títulos que poseen otros inversores, formando una cartera más personalizada. Esto tiene la ventaja de que esos bonos pueden ofrecer rentabilidades superiores a las actuales pese a presentar el mismo riesgo-país.
  6. Para vender con descuento, busca el mejor momento: el escenario inverso al anterior es el de querer desprenderse de ciertos títulos para comprar nuevos. Esto es recomendable cuando el mismo bono que tenemos en cartera presenta rentabilidades bastante superiores a las que ofrecía cuando lo adquirimos. Es importante que la diferencia sea grande porque tendremos que vender el bono antiguo con descuento.
  7. ¿Agoto los vencimientos? Depende: los bonos de deuda pagan un interés anual garantizado hasta su vencimiento. A la hora de conservarlo o desprenderse de él, basta con calcular si el siguiente destino del capital recuperado será superior a dicho rendimiento. No tiene sentido renunciar a un pago garantizado si no hay otra opción idéntica pero con inferior riesgo.
  8. Huye de las quitas: la posibilidad de que un Estado no pueda hacerse cargo de sus obligaciones con los tenedores de su deuda siempre está sobre la mesa. Si se invierte en deuda de países extracomunitarios debe tenerse claro que una declaración de bancarrota puede hacernos perder toda la inversión.
  9. No te plantees los intereses negativos: no tiene sentido. El motivo por el que algunos títulos de deuda pública ofrecen rentabilidades negativas es la seguridad que brindan. En tal escenario nos parece mucho más inteligente optar por depósitos bancarios sea cual sea el tipo de interés ofrecido. Escoge una entidad solvente y ya.
  10. La prima de riesgo, guía de seguridad: pero no de rentabilidad. La prima de riesgo es útil para recordarnos los riesgos de un determinado país en un contexto de rentabilidades muy bajas. Así, el 2,7% que ofrece el bono a diez años portugués parece bajo pero la diferencia respecto al alemán es del 2,4%.

Foto: invertir y bolsa vía Shutterstock

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