La Caixa también apuesta por el “banco malo”

La Caixa se suma a la práctica de creación de un ‘banco malo’ como solución para deshacerse de sus activos tóxicos.

Primero fue Bankia, la entidad liderada por la antigua Caja Madrid, la que eligió la creación de un ‘banco malo’ como estrategia para salvar sus activos depreciados. Luego fue el Partido Popular quien, pensando en el difícil panorama financiero que encontrará en La Moncloa en caso de ganar las elecciones, puso sobre la mesa la necesidad de creación de una entidad de estas características con el fin de sanear los bancos españoles. Ahora ha sido La Caixa la que, en nombre de su principal dirigente, ha manifestado públicamente su disposición a crear un ‘banco malo’ para ‘despejar la volatilidad’.

La táctica es bien conocida: agrupar en una entidad todos los activos tóxicos de la banca para sacar lastre. Caja Madrid hizo lo propio con el Banco Financiero y de Ahorros, entidad destinada a englobar las operaciones financieras más problemáticas de las siete entidades de la neonata Bankia. La fórmula, aunque criticada en un principio, fue bien acogida por gran parte del sector, y celebrada por el Gobierno, que con esta decisión se ahorraba el trago de un paso en falso de cara a la salida a bolsa de Bankia.

Sede de CaixaBank en Barcelona

En este sentido, presumiblemente motivado por el devenir de los acontecimientos, Juan María Nin, consejero delegado de CaixaBank, manifestaba que la propuesta le parecía una ‘buena idea’ que proporcionaría tener ‘una visión clara’ y despejar ‘la incertidumbre y la volatilidad’ del momento. Aun así, subordinó la decisión a que el procedimiento sea ‘excelente’, esto es, que el precio de los activos que se aporten sea el ‘correcto’. Y es precisamente éste uno de los puntos calientes de los detractores de los bancos malos acusan que estas entidades suelen comprar activos a predios inflados, para de esta manera quitar lastre de las entidades financieras.

La propuesta de La Caixa nace a raíz de la presentación de sus resultados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), del acumulado hasta el mes de septiembre. Los datos facilitados por la entidad indican unos beneficios de 845 millones de euros, el 16,6% menos que en el mismo período del año pasado, un descenso que el banco relaciona con las dotaciones milmillonarias para hacer frente a insolvencias, entre las cuales destaca el monte de 159 millones de euros en correspondencia a provisiones realizadas por la previsión del banco austríaco Erste Bank, participado en un 10 por ciento por CaixaBank.

En cuanto al margen de intereses, que mide la actividad genuinamente bancaria, la entidad cosechó un 11,9 por ciento menos que el ejercicio anterior. Sin embargo, los datos negativos no van en detrimento del pasivo de la entidad, que ha logrado mantener a raya el ratio de morosidad al 4,65 por ciento, uno de los más bajos del mercado español, y sustancialmente inferior a la media del 7,15 por ciento. Con estas cifras, la entidad no debería tener ningún problema para recapitalizarse, aunque, en vistas del panorama financiero europeo, nunca se sabe.

Foto: Xavier, en Wikimedia Commons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...