Cinco mitos de GNU/Linux para la empresa

Hay versiones encontradas sobre si Linux está o no preparado para el universo corporativo, pero el hecho es que muchas de las opiniones que están en contra de este sistema operativo en las empresas están basadas en mitos. Por eso, aquí desmontaremos cinco grandes mitos sobre Linux en el ámbito empresarial:

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Linux, ¿más querido que Windows?

  1. Instalar Linux es complicado: Hace unos años podría parecerlo para todos aquellos sin experiencia, pero hoy en día instalar una distribución como Ubuntu, Suse o Mandriva es igual o más sencillo que instalar Windows. Consiste básicamente en introducir el CD, reiniciar el ordenador y seguir unas instrucciones para las que solo se necesitarán conocimientos básicos de informática. Además, muchas distribuciones tienen versiones Live, es decir que no necesitamos instalarlas para trabajar con ellas.
  2. Linux es para geeks, no para empresas: Una de las características del software libre es que cualquiera puede hacer su propia distribución de Linux. Eso quiere decir que cada distribución tiene su complejidad y que está orientada a distintos tipos de usuarios. Eso quiere decir que hay algunas especialmente diseñadas para el mercado empresarial. Uno de los mejores ejemplos es RedHat, que gracias a su distribución Red Hat Enterprise Server (y Desktop) para empresas, ha conseguido en España clientes de la talla de Arsys, así como una amplia red de partners que garantizan el soporte y dan cobertura a las necesidades de las empresas.
  3. Linux no dispone de software de empresas: En cualquier distribución tenemos la suite ofimática OpenOffice, que cubre le 80% de las funcionalidades de Microsoft Office. También IBM ha lanzado su propia suite, Lotus Symphony, un desarrollo multiplataforma. En el campo de la contabilidad y finanzas tenemos programas que cubren el 90% de las necesidades de las empresas españolas, tales como Gnu Cash, Quasar Accounting, MoneyDance, Mybooks o Nolapro (no todos son Open Source o gratuitos). Si se busca un ERP tenemos el famoso Open Bravo, u otras como Open Pro o XTuple. Además, cada vez más software de gestión empresarial se ofrece en modalidad SaaS.
  4. Linux no es compatible con Windows: Las empresas suelen tener miedo a tener que instalar una aplicación que no esté disponible en Linux. Por eso hay que tener en cuenta que proyectos como Wine, que permiten ejecutar aplicaciones Windows en Linux, garantizan que cerca del 90% de las aplicaciones desarrolladas para Windows funcionen en Linux.
  5. Es imposible realizar una buena red entre plataformas Windows y Linux: Al principio, aunque Linux tenía el protocolo Samba, que se integraba perfectamente en las redes de Windows, hubo una época en la que Microsoft declaró la guerra al proyecto, por lo que muchas actualizaciones del sistema operativo Redmond estaban encaminadas a que Samba no fuera compatible con Windows. Sin embargo, hoy en día ha sido la propia Microsoft la que ha hecho públicos sus protocolos de red, por lo que la compatibilidad entre ambos sistemas está garantizada.

Fuente: Somos Libres.org

Foto: oddsock

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