A vueltas con los formatos de documento

Aventuras y desventuras con unos ficheros de ¿¿texto?? Increible que en el siglo XXI aún estemos en este plan…

Este articulo no habla del arte de escribir, sino de su soporte informatico

Microsoft puede hincharse el pecho hablando de ofrecer interoperatividad entre sus aplicaciones y las de la competencia, OASIS puede estar orgullosa de haber «parido» un estándar de documento (OpenDocument, ODF) totalmente abierto y que pueden incorporar en sus productos todos los diseñadores de software,… pero cuando a uno se le «estropea» un fichero de texto plano, muchas preguntas vienen a la mente además de la sensación de que, tal vez, estemos empezando la casa por el tejado.

Y digo esto después de una experiencia personal que puedo calificar de «traumática»; vale, en realidad no lo es, pero desde luego me ha generado un considerable cabreo además de una pérdida de tiempo buscando soluciones a un problema que no debería haberse presentado, por lo que cierto «trauma» sí tengo.

El tema es el siguiente: soy una persona que trabaja con varios sistemas operativos y programas. A saber: Mac OS X, Linux, Windows, OpenSolaris. OpenOffice, Microsoft Office, TextEdit (el editor de textos incluido por defecto con el Mac OS X, una especie de WordPad pero incluso más flexible que puede trabajar con ficheros DOC, HTML y TXT), Notepad (bloc de notas) y Gedit (bloc de notas de Gnome) sólo por citar algunos. Desde luego es una buena colección, pero es que además también utilizo NVU/Kompozer para editar ficheros HTML y si estoy de viaje fuera de casa lo que tenga a mano o pueda pillar/usufructuar.

Hasta ahora he trabajado cómodamente en texto plano, es un formato al que le encuentro muchas ventajas cómo la de ser universal y multiplataforma. Eso quiere decir que puede leerse y tratarse en todas las plataformas. O casi. Si, porque también tiene sus inconvenientes



Resulta que cuando escribo un documento en el Mac OS X y lo guardo con TextEdit en formato texto, se me come los retornos de carro, con lo que cuando lo abro en Windows me salen no los párrafos tal y cómo yo los había delimitado, sino que todo el texto se convierte en una ristra de caracteres consecutivos. He probado de guardarlo con codificaciones diversas (Unicode, Latino,…), pero esto es lo máximo que he conseguido.

Microsoft Word puede abrir correctamente estos textos, así que si lo tengo instalado en la máquina de destino, no hay problema. Pero previsor que soy yo, me pregunto ¿y si no lo tengo instalado? Por suerte, di con una solución: abrir el archivo de texto plano con una Handheld HP Jornada o Nec MobilePro, que disponen de una versión Pocket de Word que reconoce perfectamente los retornos de carro de Unix/Mac OS X, grabarlo para que Notepad pueda entenderlo y sacarlo en un dispositivo de almacenamiento tal y cómo lo entré. ¡Y funciona! Otro tanto me pasa con el Gedit de Gnome, pero la misma solución me ha funcionado correctamente.

El flamante Nokia E90... y su El problema se me ha presentado hoy al cambiar el sistema de trabajo. Resulta que hace poco me he comprado un Nokia E90 de la serie Communicator, un teléfono fantástico que incluye entre otras «virguerías» un completo procesador de textos. Pues resulta que este majo procesador «entiende» perfectamente el formato texto Unicode con el que graba el Mac OS X, puedo editarlo y verlo sin problemas, pero a la hora de pasarlo a Windows… Dios os asista si tenéis que hacer lo mismo alguna vez.

La primera vez que lo intenté vi cómo el archivo de texto había doblado su extensión a base de insertar una serie de símbolos entre las letras. Flipante, pero bueno… me decidí a hacer lo mismo de siempre y abrirlo con el Word. Nada, el mismo problema persiste. Lo intento con otro fichero y pasa lo mismo, así que me vuelvo para el teléfono a ver que no me haya equivocado en algún paso… pues no, en el teléfono se ve perfectamente. ¡Ah! ya sé… exportaré a formato .DOC…

Word, uno de tantos procesadores de textos...Pues en .DOC pasa lo mismo o peor, damas y caballeros. Además, hice mis pruebas con un fichero escrito en un Microsoft Word, editado luego con el QuickWord del E90 y vuelto a abrir y editar con un Word de Microsoft sobre Windows. Funciona, si… pero ni se te ocurra tocarlo con un OpenOffice o un Abiword, porque por mucho que digan que son compatibles con el formato de fichero de Microsoft, creeros la mitad. El primero me dejó el fichero inhabilitado para leerlo desde el QuickWord (aunque no desde otro equipo con Windows y su consiguiente Microsoft Office), mientras que los ficheros «tocados» con el Abiword quedaron grabados de tal manera que QuickWord no los reconocía (es que ni los listaba cómo archivos disponibles) y Word y OpenOffice no podían abrirlos. Flipante nuevamente.

¿Y el formato OpenDocument? si, de hecho hay un procesador de textos para el E90 que puede editar archivos en este formato… ¿pero qué pasa si me voy a una máquina que no tiene ningún software compatible con dicho formato y yo no tengo privilegios para instalárselo?

Si, ya sé que la situación extrema que me preparo para vivir cada día es algo que raramente se produce, pero buscando la compatibilidad máxima con todas las plataformas hardware/software que hay por el mundo, os aseguro que yo he ido muy bien en todo momento y situación.

Y ahora vuelvo a la primera reflexión del artículo: si la industria informática no es capaz de hacer que un mero fichero de texto plano pueda ser abierto con un simple click o un doble click ¿a qué estamos jugando? ¿cómo esperan que nos creamos que la Web es y será una plataforma interoperable que va a permitir a alguien con un Mac o una máquina Linux que no tenga problemas para interoperar con un Windows o viceversa si no son capaces de hacer algo básico cómo esto?

En mi caso concreto, incluso probé a copiar el texto y pegarlo en un archivo de Google Docs. Se veía perfectamente en el Safari de mi Mac, pero desde Linux se veían caracteres «raros» entre cada par de letras. Desesperante.

Finalmente, lo que pude recuperar lo hice a través del mismo Google Docs accediendo a mi cuenta desde el navegador Safari bajo Windows. Y tuve que recomponer todos los saltos de párrafo… Total, que al final yo me pregunto ¿cual es el formato verdaderamente universal hoy en día, tal y cómo están las circunstancias de la informática en el presente? Consejo: llévense su portátil a todos lados o asegúrense de que al llegar a destino nada les va a impedir abrir el documento que hayan preparado de forma correcta.

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