Una Liga con valor añadido

El Barcelona logró ayer tras su empate contra el Levante en el Ciudad de Valencia sumar un nuevo título de Liga, el tercero consecutivo y el 21º de su historia. Desde la llegada de Guardiola, los azulgrana han tomado la hegemonía de la competición doméstica y ya suman cinco de las últimas siete disputadas.

Si las dos ligas anteriores supusieron un gran éxito después de lograr dos campañas espléndidas, con goleadas abultadas y un fútbol que ha cautivado a todo el mundo, la Liga conseguida ayer cobra si cabe más valor por muchos motivos. El primero es la actitud de una plantilla que, pese a haberlo ganado todo (muchos de sus futbolistas han conseguido Liga, Copa, Liga de Campeones, Eurocopa y Mundial) persevera en mejorar y en mantener su motivación por ganar más competiciones. Durante toda la campaña no ha habido atisbos de relajación, desmotivación ni de prepotencia sobre los rivales. De hecho, la humildad ha sido una vez más un valor del conjunto de la plantilla, que nunca ha dado nada por ganado hasta el día de ayer.

Otro punto que da valor a esta Liga es el de las lesiones. En las dos campañas anteriores prácticamente todo había sido una balsa de aceite en la enfermería azulgrana, sin problemas destacados salvo los problemas que tuvo Iniesta en el año de la consecución de la Liga de Campeones en Roma, pese a que pudo disputar la final. Esta temporada, sin embargo, las lesiones se han cebado bastante más con el equipo, principalmente en la zona defensiva. Carles Puyol ha estado más de dos meses sin competir y todavía no está a pleno rendimiento.

A ello se ha unido la baja de Abidal, que tuvo que ser intervenido de un tumor en el hígado y que, de forma sorprendente, ha logrado competir esta misma temporada y podría estar a un buen nivel para la final de Wembley. También a final de temporada las lesiones de Maxwell, uno de los más flojos de esta campaña, y Adriano, que había cuajado una gran recta final, han mermado al equipo. Y, finalmente, un renqueante Milito que no ha podido llegar a su mejor tono físico. Todos esos problemas se han superado gracias a la polivalencia de hombres como Mascherano, un auténtico todoterreno que se ha erigido como uno de los hombres clave del año con una participación destacada en el eje de la defensa junto con Piqué.

Unido a este punto está el valor de la cantera, este año más reflejado que nunca en las alineaciones de Guardiola. Valdés, Piqué, Xavi, Busquets, Iniesta, Pedro y Messi forman parte del once titular que ha llevado al Barcelona a sus éxitos. A todos ellos este año se ha unido la participación de Bojan, Jeffren, Fontàs, Bartra, Thiago, Jonathan Dos Santos o Sergi Roberto, que han mostrado el gran potencial de las promesas azulgrana.

Y, por último, un punto muy importante para dar más valor a esta Liga es el gran rival que ha tenido. El Real Madrid más competitivo de las tres temporadas ha cosechado una temporada que, en condiciones normales, le habría valido para ganar el título. Pese a un sistema en ocasiones demasiado defensivo, la plantilla blanca ha cuajado muy buenos resultados y ha sido un digno rival para el Barcelona en la pugna por el campeonato.

Por todo ello Guardiola hace bien diciendo que ahora es momento de celebrar a lo grande este título porque ha sido un camino muy duro. Ahora, los azulgrana disponen de dos semanas para preparar con garantías un nuevo reto, la final de la Liga de Campeones en Wembley.

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