Técnicas de masaje para relajarse después del trabajo

Compartimos contigo algunas técnicas de masaje relajante que te ayudarán a ti o a tu familia a sentirse mejor después del trabajo.

Poder aplicar las técnicas de masaje relajante en casa puede ser algo que llegue a cambiar la vida de tu familia. ¿Te imaginas ayudando a que tu pareja descanse después de un largo día de trabajo? ¿O lograr calmar a tu bebé para que duerma bien por las noches? Pero lo más importante de todo: ¿Te imaginas recibiendo un masaje después de llegar a casa agotado?

El masaje relajante es un tipo de técnica que puede ayudar mucho en el día a día para eliminar estrés, reducir dolores y ayudar a descansar mejor. En las próximas líneas te contaremos las principales variantes de este tipo de masaje y te enseñaremos a realizarlas incluso si no tienes conocimientos previos. Te podemos hablar por experiencia cuando te decimos que recientemente nos hemos visto cara a cara ante la necesidad de introducir la terapia de masaje en el día a día.

Pasar demasiadas horas delante del ordenador y trabajar sin descanso puede derivar en efectos nada beneficiosos para tu cuerpo. Por ello, y porque sabemos que, para el emprendedor y profesional, no todo son noticias de economía e inversión, vamos a compartir contigo varios artículos donde te enseñaremos a dar algunos masajes.

Masaje relajante en los hombros

Una de las mejores maneras de sorprender a un ser querido. Es un tipo de masaje relajante que no requiere hacer ningún tipo de esfuerzo, pero que proporciona una gran satisfacción.
Pon tus manos en los hombros del receptor. Los cuatro dedos principales deben encontrarse cerca de la clavícula en cada lado, mientras que los pulgares tendrán que quedar por la zona superior. Seguro que aprecias que se trata de una posición realmente natural y que posiblemente habrás usado con anterioridad. No obstante, sigue leyendo para saber cómo hacer el masaje de forma relajante. Aunque puedes mover toda la mano en el movimiento de masaje, la parte más importante corre a cargo del trabajo de los pulgares. Con ellos tienes que trazar círculos presionando en el interior del músculo de una manera sensible. Los pulgares estarán masajeando por debajo de la clavícula, pero siempre a los lados de la columna vertebral.

Tras esto, pon las dos manos en un mismo hombro y haz movimientos circulares combinados. Eso aportará un masaje más profundo y que ayudará a relajar los hombros con más eficacia. Poco a poco seguro que notas cómo la tensión acumulada en los hombros, va desapareciendo.

Masaje relajante de manos

Las manos suelen ser las grandes olvidadas en lo que se refiere a dar masajes. Nunca nos fijamos en ellas tanto como deberíamos. Pero, lo cierto es que son un objetivo perfecto si queremos relajar a alguien. Al final del día, las manos suelen estar cansadas. Sea cual sea el trabajo que haga el receptor, es muy probable que use las manos de forma habitual.

Por ello, un masaje de manos sienta muy bien y relaja. Para comenzar, que la persona que va a recibir el masaje ponga la palma de su mano abierta apuntando hacia su posición. Con una mano, sostén la muñeca del receptor, y con la otra inicia un masaje usando tu pulgar. A ser posible, coloca la mano apoyada en un cojín o almohada, para que puedas usar los dos pulgares en el masaje. Haz una presión suave en la palma y luego ve llevando el masaje hacia los dedos. Masajea uno por uno para que vayan liberando la presión.

Gira la posición de la mano y sigue masajeando los dedos. Detente en cada uno de ellos y tira un poco, pero sin hacerlo de una manera brusca. Al finalizar, es recomendable agitar las manos con suavidad para liberar cualquier tensión que haya podido quedar.

Masaje relajante de cabeza

Todas las personas que sufren estrés deberían recibir un masaje de cabeza de vez en cuando. Sus efectos son de eficacia casi inmediata y tiene una gran capacidad para poder desconectar y relajarse incluso en situaciones en las que el nivel de estrés sea muy elevado.

Para hacerlo solo tienes que poner sensiblemente cada una de las manos a uno de los lados de la cabeza de la persona a la que le vayas a hacer el masaje. Extiende los dedos y mueve las manos por la cabeza tal y como lo hace tu peluquero cuando te está lavando el pelo antes del corte. Introduce los dedos por dentro del cabello y muévelos con suavidad. Primero masaje por la zona de arriba y luego cambia entre las distintas áreas que tiene la cabeza. Antes de terminar, acaba con un masaje intermitente con las puntas de los dedos, el cual servirá para terminar de relajar, pero al mismo tiempo activar de una manera agradable.

Masaje relajante facial

Este tipo de masaje no solo relaja, sino que, al mismo tiempo, ayuda a rejuvenecer la piel de la cara y tener un mejor aspecto. Por ello, es muy probable que se transforme en uno de los masajes que más te soliciten personas de tu familia y entorno.

Pon tus dos manos con los dedos estirados en la frente del receptor. Mueve las manos hacia abajo con suavidad y conectando con la piel de la otra persona. El dedo índice de cada mano tendrá que seguir la forma de la nariz, encontrándose con el resto de dedos en el área de la mandíbula. Utiliza movimientos circulares, tanto en la mandíbula en conexión con el cuello, como arriba y debajo de los labios. No hay que terminar el masaje sin masajear las sienes, dado que ayuda mucho a eliminar inquietudes y estrés.

Consejos para un masaje relajante perfecto

Todas las técnicas que hemos compartido contigo dan muy buenos resultados, pero los efectos serán aun mejores si tienes en cuenta una serie de consejos adicionales.

  • Utiliza aceites esenciales: hay muchos tipos y cada uno puede tener una utilidad. Por ejemplo, con mejorana, romero o albahaca, conseguirás ayudar a la eliminación del estrés. Por su lado, los aceites de pomelo, menta o limón, son buenos para dar más energía, mientras que la manzanilla, lavanda o geranio, son ideales si quieres que la persona receptora duerma mejor.
  • Haz un masaje suave: tiene que transmitir serenidad, paz y falta de prisa. Por eso, debe ser lento. La persona a la que se lo haces lo notará y disfrutará de unas mejores sensaciones.
  • No separes las manos: una de las peores cosas que se pueden hacer para estropear la relajación es que el masaje se interrumpa. Por ello, desde que pones las manos en el cuerpo del paciente, no tienes que levantarlas. Eso mantendrá activo el flujo de energía que circulará durante el masaje.
  • La presión es importante: por mucho que deba ser un masaje suave y delicado, esto no significa que no tengas que hacer presión. En realidad, el éxito del masaje depende de que hagas la presión necesaria.

No menos importante, y como último añadido, recuerda que el lugar donde hagas el masaje también es importante e influye en conseguir buenos resultados. Es recomendable que sea una habitación con poca luz, que se encuentre lo más vacía de objetos sea posible y que no haya ruidos que molesten.
Puedes darle un toque extra de interés al masaje utilizando un buen aroma en el ambiente o poniendo una música ambiental que aumente la sensación de relajación.

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