Rusia se adelanta y prepara el Mundial 2018 para evitar los fallos de Brasil

Faltan seis años y todavía tiene que celebrarse la Copa Mundial de Fútbol 2014 en Brasil, pero Rusia, que será el país que acoja este gran torneo en 2018, ya se ha puesto manos a la obra para preparar el evento. Ayer presentó la estrategia de organización que se llevará a cabo y obtuvo el visto bueno de la FIFA, frente a los problemas y retrasos que se están dando en Brasil. De esta forma, Rusia ha adelantado muchos de los preparativos para evitar sorpresas de última hora.

«No festejamos durante mucho tiempo (la concesión del campeonato). Nos pusimos de inmediato al trabajo, conscientes de que aunque parece mucho, el tiempo vuela implacablemente. Vemos los problemas que afrontan otros países durante la celebración de grandes torneos«, afirmó Vitali Mutkó, ministro de Deportes de Rusia, acompañado en rueda de prensa por el director de Marketing de la FIFA, Thierry Weil., quien recalcó: «Rusia está haciendo con seis años de antelación lo que Brasil hace a falta de sólo tres años para el Mundial 2014. Estamos convencidos de que en 2018 el mundo aplaudirá a Rusia por organizar una fantástica Copa Mundial«.

De esta manera, Rusia anunciará en septiembre próximo las once ciudades y doce estadios donde se disputará el Mundial en 2018, entre los que figurarán con toda seguridad Moscú, San Petersburgo, Kazán (capital de Tatarstán) y Sochi (mar Negro). En cualquier caso, las ciudades escogidas finalmente tendrán que cumplir con varios requisitos como disponer de las infraestructuras nacesarias, contar con un programa de inversiones y organización y pertenecer a una región con desarrollo socioeconómico. La final del Mundial y una de las semifinales se disputarán en el estadio moscovita Luzhnikí (para unos 80.000 espectadores), mientras la otra semifinal se jugará en el estadio que está en construcción en San Petersburgo. Este mismo año, el Parlamento ruso aprobará además todas las garantías jurídicas exigidas por la FIFA, incluido la publicidad de cerveza en los estadios (que solo se regirá durante el torneo), ya que en Rusia está prohibida por ley.

Respecto a la construcción de los nuevos estadios, el 30% del coste lo asumirá el Estado ruso, el otro tercio correrá a cargo de los Gobiernos regionales y el resto corresponderá a inversores privados. A pesar de todos estos preparativos, lo que mancha la imagen futbolística en Rusia no es un problema organizativo sino de contenido social: el racismo. En los últimos años se han producido incidentes con lanzamientos de plátanos a jugadores negros, como al brasileño Roberto Carlos. Pero frente a esto, Mutkó ha salido al paso: «Rusia no es una excepción. Otros países tienen también problemas de racismo. Somos un país abierto. El 53% de los futbolistas que juegan en nuestro país son extranjeros».

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...