Río de Janeiro y la ruina olímpica

Los próximos Juegos Olímpicos llegan en un momento crítico para la ciudad organizadora, declarada en ‘estado de calamidad pública’, y la propia economía brasileña.

Brazil Olympics 2016

Para sorpresa de bastantes analistas, los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 se revelaron absolutamente beneficiosos para la economía británica. De entrada, nada más celebrarse el país salió de la recesión y comenzó una senda alcista que no se ha detenido hasta la actualidad, cifrándose en el 1% del PIB el impacto económico de aquel evento. Desde luego, no parece que este espectacular balance vaya a poder aplicarse con los JJ. OO. de Río de Janeiro. La ciudad, de hecho, está colapsada en términos financieros.

A falta de menos de un mes para que arranquen los Juegos, la ciudad brasileña todavía no ha dado por concluidas las obras de algunas de las instalaciones necesarias para su desarrollo. Esto recuerda bastante a lo sucedido en Atenas 2004 pero con el agravante de que Río de Janeiro se ha declarado incluso en ‘estado de calamidad pública’, un estatus administrativo con el que espera obtener más fondos estatales. La realidad es que el Gobierno de Brasil no está en condiciones de poner mucho más dinero sobre la mesa.

El gobernador del Estado no ha tenido reparos en anunciar que podría vivirse un «colapso total de la seguridad pública, el sistema de salud, la gestión educativa, el manejo de la movilidad y del ambiente». A tan lúgubres presagios se le suma el fantasma del virus Zika, que ha despertado todo tipo de temores entre los deportistas que se desplazarán a Río. De hecho, referentes mundiales como el baloncestista español Pau Gasol han expresado públicamente su voluntad de no acudir a la cita olímpica en estas condiciones.

En un sentido más amplio, los problemas que estamos viendo en Río de Janeiro ponen el dedo en la llaga a cuenta del sistema de elección de las sedes olímpicas. Basta recordar que la ciudad brasileña se impuso en 2009 a Madrid, ciudad que salta a la vista presentaba y presenta unas condiciones mucho más dignas para tal responsabilidad organizativa. Sea como sea, los próximos JJ. OO. se perfilen como unos de los más ruinosos de la historia.

Vía: The New York Times.

Foto: © Rawpixel

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...