Los productos veganos no podrán tener nombres comunes en Francia

Francia impone una nueva ley por la cual los productores de carne vegana no podrán utilizar determinados nombres.

El gobierno francés no quiere que sus ciudadanos se confundan. Siguiendo los pasos de Sudáfrica, Francia ha determinado que las marcas de alimentos basados en el uso de plantas no podrán utilizar determinadas palabras que se identifican con carne.

Esta ley entrará en vigor desde octubre de este año 2022 y ha sido apoyada por las principales marcas del sector de la carne, así como por importantes cargos políticos. Su intención era plantar batalla a la nueva era de la comida vegana y, según su punto de vista, proteger a los consumidores ante la posible confusión ante la que se encontrarían.

El tema está muy abierto a debate y evidencia que el cambio de guardia que se está viviendo en el mundo de la alimentación no va a ser algo que se resuelva en unos pocos meses. Por ahora, los productores de comida vegana y, en especial, de alimentos que imitan la carne de animal, se han encontrado con un duro golpe que podría afectar a su volumen futuro de ventas. No obstante, también está por ver cuál es la reacción de los consumidores y de la opinión pública, puesto que en este tipo de casos un movimiento popular puede acabar teniendo consecuencias notables en la situación.

Para profundizar más en lo que se ha determinado por ley, las marcas de productos veganos no podrán usar los términos “salchicha”, “pollo”, “filete” o “beicon”. El único término que se han quedado para poder utilizarlo es “hamburguesa”, porque se ha determinado que es ambiguo y que no necesariamente tiene que estar relacionado con carne. Ahí podría radicar la “letra pequeña” en la que se apoyaran los fabricantes para continuar vendiendo su comida vegana despertando interés entre quienes se sienten atraídos por las referencias a la carne.

No obstante, no es la única solución que les queda a las marcas, aunque sí la más cómoda. Otro factor que se debe tener en cuenta es que esta ley solo se aplica a los productos de fabricación nacional y no a aquellos que sean importados. Esto ha gustado muy poco a las marcas francesas, quienes se han encontrado con que su gobierno las ha dejado de lado y las ha convertido en quienes han pagado el pato mientras, sus rivales que importan los productos, pueden seguir vendiéndolos de la misma manera.

No obstante, hay que imaginar que también habrá marcas francesas que buscarán la forma de redirigir sus productos a una fabricación en el extranjero para poder seguir comercializándolos de una u otra manera tal y como lo estaban haciendo.

La decisión que ha tomado el gobierno ha sentado muy mal en distintos sectores de la política y sociedad francesa. Primero de todo, se cree que Francia ha actuado con demasiada prisa teniendo en cuenta que ningún otro país de Europa se había pronunciado contra este tipo de problema. Por otro lado, también se critica que la decisión se encuentra en contraposición a varios de los factores que el gobierno actual dice defender, como luchar contra el calentamiento global y conseguir que Francia gane más importancia en el sector industria.

Si tenemos en cuenta que la carne vegana supone reducir la huella de carbono por la producción de una menor cantidad de carne animal. Eso es algo que quienes defienden la comercialización de productos veganos nunca se olvidan de remarcar, si bien es obvio que hay factores de interés comercial desde ambos lados y que, al final, todo es cuestión de ver las dos caras de la moneda.

Por supuesto, para las empresas es totalmente un absurdo que no se hayan penalizado también los productos importados, puesto que eso pasará factura a las empresas nacionales. Pero hay rumores que indican que el movimiento en contra de la carne vegana podría llegar a otros países de Europa. Eso estropearía los planes de las empresas que ya estén preparando el traslado de sus fábricas a otros lugares cercanos a Francia. No obstante, por ahora esta tendencia no se ha disparado ni se ha extendido de una forma que tenga que preocupar excesivamente a las empresas.

De momento solo son Sudáfrica y Francia y en ambas naciones se han emitido críticas contra la decisión tomada por los respectivos gobiernos. Las empresas del sector vegano defienden que lo que pasará es que los consumidores estarán más confusos debido a este cambio de nombre. Está por ver cuál es la impresión de la sociedad francesa y si la decisión levantará más ampollas. También habrá que estar atentos para saber cuál es el efecto que el movimiento que ha hecho el gobierno francés tendrá en otros países.

¿Qué futuro les espera a los productos veganos en otros lugares? Está por ver cómo se desarrolla este tema en España. De momento no parece que se esté hablando de ello entre los líderes políticos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...