LG, la primera en retirarse del mercado móvil

LG ha anunciado el cierre de la división que tienen especializada a la fabricación de dispositivos smartphone.

Hace un tiempo ya comentamos que se estaban preparando cambios para el mercado de los dispositivos móviles. El sector del smartphone había madurado tanto que era lógico que entrara en fase de decadencia antes o después. La pandemia no ha hecho sino empujar este proceso todavía más y adelantarlo uno o dos años. Eso significa que nos encontramos más cerca del supuesto momento en el que despediremos al smartphone tal y como, en su momento, despedimos al teléfono móvil básico. La pregunta es: ¿Qué tipo de dispositivo tomará el relevo?

De momento es algo que desconocemos. Los fabricantes intentaron, hace unos años, posicionar el smartwatch como el relevo generacional lógico. Pero el público se opuso. Los relojes inteligentes no consiguieron despertar el interés que se esperaba. Hubo varios motivos que llevaron a ello. Uno de ellos fue que, en ese momento, los usuarios ya habían tomado la decisión de abandonar el uso del reloj. Nos acostumbramos a mirar la hora en el móvil y hoy día no son tantas personas las que siguen comprando relojes (las cifras de ventas de las marcas se han reducido en las últimas décadas y multitud de empresas han cerrado). Por ello, decirnos “vuelve a ponerte un reloj” resultó algo que no llegó a ser práctico ni efectivo.

No había forma de convencer a los usuarios, en especial porque la principal función del smartwatch se radicó en el deporte, en la actividad física y en otras características similares que son beneficiosas, pero que no son las que hacen que un producto se convierta en tendencia mundial.

Por lo tanto, sabemos que el smartwatch no va a ser el dispositivo que se convierta en el sucesor. Lo que tengan que establecerse como líder del mercado de las comunicaciones tendría que ser algo distinto. Ahora mismo la pelota está en el lado de los grandes fabricantes, quienes suponemos y esperamos que realmente estén preparando algún dispositivo innovador (desde unas gafas de realidad aumentada con función de llamadas hasta un proyector que se coloque en otro tipo de terminal, nos valdría lo que fuera).

No es momento de hablar de suposiciones, sino de ver cómo la caída del mercado smartphone comienza. Lo hace con el abandono de LG del sector, empresa coreana que ha anunciado que cierra su división dedicada a los móviles, la cual les estaba haciendo perder millones cada año. Aunque hubo tiempos de bonanza, en los que todos los fabricantes hicieron caja suficiente para compensar pérdidas futuras, LG ha visto que ya no hay salvación para el sector.

A lo largo de los años hicieron cambios y reajustes para tratar de mantener las ventas. Apostaron por el sector de la gama media y baja en Estados Unidos y países de Latino América. Vieron que era el producto que más se vendía en esos momentos, por lo que se adaptaron. En algunos países llegaron a ocupar ventas que les posicionaron en el tercer puesto del mercado móvil. Pero todo el mundo en el sector sabe que siendo el tercero, no eres nada. Las ventas las concentran el primer y segundo fabricante, puestos que se dividen siempre Apple y Samsung, con subidas y bajadas entre sí dependiendo de la época y del producto que cada marca tenga caliente en las tiendas.

La caída de LG es cuanto menos curiosa. Si bien habían tenido opción de vender la división, su marca, productos y patentes, llegando a recibir buenas ofertas sobre la mesa, al final han decidido que lo más rentable y conveniente es echar la persiana. Lo que hacen con ello es acabar con miles de puestos de trabajo, pero es posible que sea la única forma de salir sin daños de unas cifras negativas que no hay manera de justificar. Y lo más probable es que con el cierre se puedan beneficiar de algunas ventajas y eliminación de pagos pendientes que tendrían que afrontar si llegasen a vender la división.

Es una decisión polémica, pero una a la que el público interesado en el mercado móvil se debería comenzar a acostumbrar. Porque el tiempo de los smartphones, como decíamos, está terminando. Otras marcas que tienen incluso menos cuota de mercado que LG también están en la cuerda floja y es posible que vayan cerrando sus divisiones dedicadas a los móviles antes o después. Nombres como los de HTC, Xiaomi, Oppo, BlackBerry o Nokia acabarán desapareciendo o sobreviviendo de una forma muy distinta a la que tuvieron en el pasado. En realidad, es lo que han hecho Nokia y BlackBerry que, a las puertas de la desaparición, vendieron sus marcas a otras empresas y las mantienen a flote con presencias en el mercado de muy bajo perfil.

Por supuesto, el cierre de la división de LG dedicada a los móviles, no significa que la empresa vaya a cerrar sus puertas. Ni mucho menos. En realidad, LG podrá crecer y alcanzar cifras más positivas a partir de ahora. En adelante, sus recursos se volcarán en las divisiones que todavía les proporcionan beneficios. Es decir, la fabricación de componentes para coches eléctricos, los dispositivos smart para el hogar y otro tipo de tecnología más a la vanguardia del mercado.

Lo más probable es que LG sea una de las empresas que se suba al carro de la next big thing, aunque de momento no sabemos si ya están trabajando en ello o si será una de las compañías que aprenda de su rival y se acabe uniendo posteriormente. En el pasado adoptaron ese segundo papel y les fue realmente bien. Algunos de sus smartphones llegaron a alcanzar un gran volumen de ventas y estuvieron en manos de miles y miles de usuarios alrededor del mundo.

A lo largo de los años han fabricado cientos de móviles. Como decíamos, se nota cómo han pasado por distintas épocas, desde el trabajo en la gama alta hasta su entrada en la media y después en la baja. Todo era cuestión de subsistir. Entre sus terminales destacaron las gamas LG Series, LX Series, los Optimus, los GC o los KP. Han sido muchos los móviles que han fabricado y comercializado. El último que pusieron a la venta fue el LG W41 Pro, un terminal que llegó a las tiendas en marzo de este año 2021 y que cuenta con rasgos como pantalla de 6,1 pulgadas o sistema operativo Android 10.

En cambio, su primer móvil, no smartphone, fue el LG LG-500, un dispositivo clásico con tapa que se comercializó en el año 2002 y que se ha convertido en objeto de coleccionista. Tenía una pantalla de solo 128 x 90 píxeles que no funcionaba a color, un joystick para la navegación entre sus menús e incorporaba cuatro juegos sencillos en su memoria a los que muchas personas recurrieron en momentos de aburrimiento para divertirse en lo que, antiguamente, era algo nuevo.

Ese fue el inicio y el final del camino de LG en los teléfonos móviles. Al menos, de momento. Nadie sabe si el siguiente gran dispositivo será otro tipo de teléfono, no un teléfono móvil, ni tampoco un teléfono inteligente, sino un teléfono… solo los fabricantes saben con qué van a conseguir cambiar el mundo una vez más. Hoy día no tenemos a Steve Jobs, pero seguro que hay más de un genio dispuesto a cambiar la forma en la que nos comunicamos y hacemos llamadas.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...