Las cajas de ahorros hacen un blindaje para protegerse de la crisis

Las cajas han aprovechado las ganancias de 2007 para ampliar la cobertura de riesgos ante el previsible aumento de impagos de créditos, especialmente hipotecarios. Las entidades provisionaron 7.379,7 millones de euros (2,64% menos que en 2006), pero realizaron otras provisiones especiales por 1.575 millones ya que los activos `deteriorados´aumentaron un 59,4% hasta 5.444 millones de euros.

Cajas de ahorro

Las cajas han aprovechado las ganancias de 2007 para ampliar la cobertura de riesgos ante el previsible aumento de impagos de créditos, especialmente hipotecarios. Las entidades provisionaron 7.379,7 millones de euros (2,64% menos que en 2006), pero realizaron otras provisiones especiales por 1.575 millones ya que los activos `deteriorados´aumentaron un 59,4% hasta 5.444 millones de euros.

Las provisiones que realizan bancos, cajas e incluso empresas, son pequeñas partidas de dinero que reservan para eventualidades futuras. Según el balance de las cajas de ahorros publicado por la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), estas entidades realizaron el año pasado provisiones por valor de 7.379,70 millones de euros, un 2,64% menos que un año antes. Algo que no sería especialmente relevante a no ser por la crisis que vive el sector financiero e internacional y la desaceleración del negocio hipotecario en España.

Pese a ello, la solidez de las cajas está fuera de toda duda ya que cuentan con fondos para hacer frente a lo que pudiera derivarse de la crisis. Así, los indicadores que miden la cobertura de la morosidad se encuentran en niveles del 212%, un grado que en el sector se considera como «significativamente superior» al que tienen otras entidades de los países cercanos.

Pero, como medida de prudencia ante lo que pueda deparar la crisis en los próximos meses, las cajas de ahorros han realizado unas provisiones voluntarias, que en términos del Banco de España se denominan `subestándar´(definidas así en la Circular (4/2004) y que han supuesto una reserva de 1.575 millones de euros.

Todas estas precauciones monetarias que están tomando las cajas de ahorros tienen que ver con el repunte que la morosidad crediticia está experimentando en los últimos meses. Según los datos facilitados por la CECA, la mora en diciembre de 2007 fue de 0,26 puntos mayor que ese indicador de un año antes, lo que supone una tasa de morosidad de un 0,89%.

De los 7.379,70 millones de euros que las entidades provisionaron el año pasado, tan sólo una pequeña parte (914,707 millones, un 12,39%) corresponde a provisiones para «riesgos y compromisos contingentes», mientras que la parte mayoritaria (65% o 4.828,54 millones de euros) se ha contabilizado en concepto de fondos para pensiones y obligaciones similares. Hay que destacar que otros 1.373,568 millones de euros (18,61%) se han reservado como «otras provisiones».

Los expertos de la CECA señalan que las dotaciones netas a provisiones se han reducido un 48,2%, hasta 525,96 millones, a causa de la «ligera ralentización del crédito en el conjunto de 2007», una partida que creció un 16,74%, hasta 871.972,32 millones de euros.

Pero el repunte de la morosidad y el consiguiente aumento de las provisiones para cubrir esa tendencia no ha tenido un efecto especialmente relevante sobre los beneficios de las cajas de ahorros, que han cerrado sus balances con un resultado atribuido de 11.199,86 millones de euros, un 18,93% más que en 2006. Además ese crecimiento del resultado ha procedido, en su mayor parte, del negocio típico bancario y se ha apoyado menos en la obtención de resultados extraordinarios procedentes de la venta de diversas inversiones.

Así, en ese capítulo de las cajas contabilizaron 1.088 millones de euros en 2007, un 56,27% menos que un año antes.

Una parte significativa del aumento del beneficio viene dada por la mejora de la ratio de eficiencia, que se redujo en 4,3 puntos porcentuales, hasta situarse en el 46,3%. O sea, que por cada 100 euros que ingresan las cajas, 46,3 euros van a cubrir los gastos de funcionamiento.

Parte de ese crecimiento de resultados hay que atribuirlo a la mejora experimentada por el margen de intermediación, que mide la diferencia entre el dinero que prestan y el dinero que toman las entidades financieras. Esa ratio creció un 19,1%, hasta sumar 18.859 millones de euros.

A ese margen, y siguiendo la `cascada´ de los balances, le sucede el margen ordinario, en el que se incluyen las comisiones y las operaciones financieras, y que totalizó 31.511 millones de euros, un 19,9% más que un año antes.

El margen de explotación, que incluye los gastos de explotación alcanzó los 18.556 millones de euros y creció un 26,1% sobre ese mismo indicador de 2006.

Un aspecto destacable es el aumento de las pérdidas netas por deterioro de activos, que crecieron un 59,4% y totalizaron 5.444,1 millones de euros. Esa partida engloba lo que antiguamente se designaba como «saneamientos e insolvencias». Es aquí en donde se incluyen los 1.575 millones de provisiones realizadas con carácter prudencial.

Por todo ello, el epígrafe de «pérdidas netas por deterioro de activos» es el que peor evolucionó en el ejercicio pasado, básicamente por la crisis que atraviesan los mercados financieros internacionales, y que se dejó notar especialmente en el último trimestre de 2007, según la CECA.

Lo que si se ha mantenido en las cuentas del año pasado es el desequilibrio entre el dinero que las cajas de ahorro prestan para financiación crediticia y el que toman de los ahorradores. Así, según los datos publicados por CECA, los créditos crecieron a un ritmo de un 16,74%, hasta totalizar 871.972,32 millones de euros, mientras que los depósitos lo hicieron sólo el 12,28%, hasta 683.555,62 millones de euros, lo que supone que las entidades tuvieron que obtener fondos en 2006 de otras vías que no fueran los depósitos captados. Algo que sin duda se ha dejado sentir en los costes financieros, que se incrementaron un 74,6% , especialmente en un momento en el que los mercados de capitales han experimentado fuertes oscilaciones.

Un capítulo en el que las cajas de ahorros tuvieron un destacado desempeño durante todo el pasado año es el de la rentabilidad. Una de las ratios que mejor lo reflejan es la ROE (en inglés `return over earnings´, o beneficios sobre recursos propios) y que ha mejorado seis puntos porcentuales, hasta situarse en el 21,3%. Otro de los indicadores, el ROA, que mide lo mismo, pero sobre los activos, creció 18 puntos básicos y se situó en el 1,15%.

Al capítulo que en las cajas equivale a los dividendos, la inversión en Obra Social, las entidades destinaron un total de 1.948 millones de euros, un 15% más que un año antes. Los restantes 9.063 millones (un 67,2% más que en 2006) fueron directamente a reservas para fortalecer el balance.

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