La carta de un marinero de la I Guerra Mundial llega a su destino casi un siglo después

Con el fin de localizar a algún pariente cercano, la biblioteca escocesa colgó una fotografía de la misiva escrita marino británico David John Phillips en su blog. En ella pedía a su familia, que residía en Gales, que se acordara de él. 98 años después su nieta por fin la ha recibido.

Carta

La misiva escrita por un marinero británico a sus padres ha llegado a su destino casi un siglo después. La carta apareció en 1980 detrás de la chimenea de una casa de las islas Orcadas, situadas al norte de Escocia, y hace un año llegó a la biblioteca de la ciudad. El remitente era David John Phillips y estaba fechada en 1916. Con el fin de localizar a algún pariente de su autor, la biblioteca colgó una fotografía de la misma en su blog. 98 años después ha sido entregada a su nieta.

Fue un pariente lejano canadiense quien, interesado en rastrear sus raíces genealógicas, vio la fotografía y la relacionó con la nieta del marino, a quien avisó.

Me llamó hace una semana más o menos y me dijo: «Creo que deberías ponerte en contacto con el archivo de la biblioteca de las islas Orcadas porque he visto un post en su blog y estoy seguro de que es sobre tu abuelo» (…) Cuando vi la foto supe al momento que era mi abuelo, reconocí el nombre y la dirección, explicaba ayer la nieta de Phillips.

Era 1916 y David John Phillips  trabajaba en las tareas de reparación de un barco en las islas del norte de Escocia durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Dai, que así se apodaba el marinero, escribió la misiva dirigida a su familia que residía en Gales en la que les pedía que se acordaran de él y la firmó como ‘Blue Jacket Boy’. Pero la carta nunca se echó al buzón y permaneció extraviada hasta que apareció detrás de la chimenea de una casa escocesa.

Según la biblioteca, la vivienda donde apareció la carta perteneció al marinero y a su esposa quienes, probablemente, la dejaron apoyada en la repisa de la chimenea cerrada y sellada para echar al correo pero debió de caerse sin que nadie se diera cuenta.

David John Phillips se casó en 1919 con Catherine Johnston con quien vivió en las islas Orcadas durante unos años. Posteriormente se mudaron al oeste de Gales, a Llanelli, donde tuvieron a sus dos hijos y trabajaron en un negocio propio de ultramarinos. Murieron en 1967 y 1971 respectivamente.

La nieta del marinero ha mostrado su «eterna gratitud» a la mujer que entregó la carta de su abuelo a la biblioteca de la ciudad escocesa así como a todos los investigadores que han contribuido a encontrar la identidad de ‘Blue Jacket Boy’.

Vía: 20 Minutos

Foto: Serge Saint

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